La víctima, A. D. D., tenía 29 años cuando sucedieron los hechos. Entonces, no tenía un techo bajo el que dormir y acudía a un albergue de transeúntes. Cuando le pasó el plazo para pernoctar, el acusado con el que, según fuentes consultadas, «mantenía una relación de confianza», le ofreció ir a una vivienda «que él conocía» en la que podría pasar la noche. La joven accedió. Y J. R. P. G la llevó a «una casa abandonada», donde sufrió la violación.
Al parecer, el acusado, que cuenta con antecedentes, estaba bajo los efectos del alcohol y tras golpearla consumó la agresión sexual, según reconoció ayer ante el tribunal de la Audiencia. Como consecuencia, A. D. D. sufrió lesiones en los esfínteres a consecuencia del forcejeo, por lo que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente en varias ocasiones. En la actualidad, se encuentra en el Centro Penitenciario de Villabona por estar implicada en otro delito.
Tras el acuerdo entre la defensa y el Ministerio Fiscal, el juez retiró el delito de lesiones y sólo tuvo en cuenta el de violación con el atenuante por embriaguez. El magistrado le impuso el pago de una indemnización de 200.000 euros y una orden de alejamiento durante 10 años.





