
-El pasado 24 de julio visitó por primera vez Gijón con el consulado itinerante. Entonces dijo que la idea era venir cada seis meses y parece que lo está cumpliendo...
-La idea es venir cada vez más. Tenemos que acercar la institución a la gente para brindar el mejor servicio posible.
-¿A cuántas personas han atendido esta vez?
-A unas 200, al igual que en la visita anterior. Pero esta vez ha sido mucho más organizado porque hemos repartido turnos.
-¿Cómo nació la idea?
-Es un logro del centro argentino de Gijón. Respondí encantada a su petición porque entiendo que ir hasta Vigo a tramitar cualquier solicitud es un trastorno. Supone tiempo, dinero... La combinación del transporte público no es buena.
-¿Cuántos argentinos calcula que viven en Gijón?
-Aquí no lo sé, pero en Asturias alrededor de 10.000 y en nuestra jurisdicción es fácil que lleguen a los 30.000.
-También aprovechó la visita para reunirse ayer con el director general de Prestaciones y Servicios de Proximidad del Principado, Paulo González...
-Salí muy satisfecha. Lo encontré muy receptivo, interesado y sensibilizado con el tema de la emigración. También le reclamé subvenciones para las asociaciones de inmigrantes porque en Asturias no hay ninguna. Es un tema muy importante porque es una forma más de inserción, ayuda a integrarse.
-¿Siente que los argentinos que están en España tienen ganas de volver?
-Hay de todo. Ayer atendí a una chica que va a regresar con su hijo, que es español, a su provincia natal, Tukumán. Otros muchos están integrados. Tienen su vida y su trabajo aquí. Ser argentino en Gijón y en Asturias en general, así como en Galicia, es muy fácil porque hay mucho cariño, lazos muy fuertes.
-No hace tantos años eran los españoles los que emigraban a Argentina.
-Es un círculo continuo. Por eso hay que tomarlo de forma positiva y no pensar en lo que dejas al otro lado del charco, sino en lo que ganas y en sumar riqueza.
-La emigración de argentinos a España ha disminuido
-Hace alrededor de dos años que paró la ola, esa locura del corralito. Hay historias impactantes. Ayer vino un técnico agrónomo que vivía en Argentina. Trabajaba sus campos y tenía mucho dinero. Tras la crisis lo perdió todo y tuvo que emigrar. Se vinieron a Gijón porque su mujer tenía familia aquí. Ahora trabaja sin descanso como panadero.
-¿La mayoría de los argentinos que vienen a Asturias es porque tienen raíces aquí?
-Si, al norte en general. Todos tienen familia o antepasados y por eso vienen. Nadie cruza el Atlántico y decide venir a una ciudad pequeña sin tener alguna referencia. Los que no tienen ninguna raíz se van a Madrid o Barcelona.





