
Respecto a las últimas manifestaciones de Vilabrille, recordó que la reubicación ideal, que también compartía su antecesora en el cargo Carmen Rúa, era el edificio de Empresariales. Un realojo que «no se hizo efectivo por no llegar a un acuerdo Universidad, Educación y Ayuntamiento», indicó.
Esgrimiendo el compromiso histórico del colegio con la enseñanza pública, advirtió asimismo que no va a permitir «bajo ningún concepto que hasta que finalicen las obras de derribo y de construcción, al menos de la primera fase de la obra, el patio sea utilizado por los alumnos y alumnas».
Tras leer lo publicado en el BOPA del pasado 21 de diciembre, la dirección del Jovellanos además tiene la certeza de que las obras de construcción del gran colegio unificado del centro se demorarán hasta 2010. Por ese motivo cree que el concejal de Educación «deberá pedirle explicaciones a sus conmilitones de la Consejería de Educación». Además pide a ambas administraciones que «se nos deje trabajar con tranquilidad y armonía» para evitar situaciones desestabilizadoras.
Sobre la carpa para los recreos de los alumnos en la calle de Tomás y Valiente, Suárez del Fueyo opina que «el dinero que le cueste su alquiler o compra al Ayuntamiento será uno de los mejores invertidos por nuestra institución municipal y de ello debería enorgullecerse -Vilabrille- y no esconderse bajo excusas pueriles».
Por último, el director invitó al concejal a explicar ante la opinión pública dos cuestiones. La primera que cuántas decenas de millones de pesetas y cuánto tiempo costaría adecuar el antiguo colegio Manuel Rubio para que hubiera podido ser utilizado por los alumnos del Jovellanos. La segunda, cuándo tiene previsto rescindir el contrato de la carpa de los recreos si antes o después de las próximas elecciones generales.
El sindicato Suatea también reaccionó ayer de forma crítica antes las últimas declaraciones del concejal gijonés de Educación. En un comunicado de prensa recuerda que la responsabilidad en la demora de la demolición de la Cátedra primero y construcción del nuevo colegio del centro después corresponde al Principado y al Ayuntamiento. Según el sindicato, achacar problemas a los responsables del colegio es «prueba de incompetencia de las autoridades correspondientes». Además, reclama respeto para la comunidad educativa del Jovellanos y que «se aceleren los trámites para garantizar la correcta escolarización de un alumnado que no tiene por qué sufrir la incompetencia de quienes deberían velar por la escuela pública asturiana».





