En este momento se encuentra en periodo de presentación de alegaciones, pero de su propia autocrítica se desprenden algo menos de media docena de aspectos que considera «urgentes» de afrontar. En todos los frentes. Respecto al personal, califica de «lentos» los mecanismos de contratación de profesores «para cubrir necesidades docentes previsibles» y lamenta la «escasez de técnicos de laboratorio» y la «ausencia total en las aulas de informáticos y servicios del centro».
Respecto a los alumnos, señalan la carencia de «estimaciones del tiempo de aprendizaje que necesita un alumno para completar la carrera» y propone la «realización de un estudio detallado a nivel de asignatura, curso, ciclo y titulación». Y ante la fuerte caída de la matriculación en los últimos años, propone «adecuar los procesos de captación de alumnos a la demanda decreciente». También reconoce que «en la práctica no existe programa de acción tutorial», la estrella de la naciente carrera.





