
La muestra quedó ayer reubicada en el centro cultural después de que en la última edición de la Feria Internacional de Muestras de Asturias colgase de las paredes del stand del Ayuntamiento de Gijón. «Hemos querido volver a mostrarla al público por el éxito cosechado durante el verano y porque muchas personas que estaban de vacaciones en agosto fuera de la ciudad no la pudieron visitar», explicó Dulce Gallego, concejala de Medio Ambiente, ayer durante la inauguración.
En el acto de apertura estuvieron además presentes la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso; el concejal de Educación, Justo Vilabrille, y una amplia representación de asociaciones de vecinos y centros educativos. Los organizadores han cerrado ya 35 visitas de grupos de escolares y vecinos, interesados en ver la «gran evolución» de las zonas verdes del concejo.
En 1991, la ciudad contaba con 900.000 metros cuadrados de parques y jardines públicos. Siete años después, en el año 2006, el área verde llegaba a los 2,5 millones de metros cuadrados. «Las zonas verdes se verán incrementadas hasta los 3 millones de metros cuadrados con la próxima inauguración de los tres tramos de la senda fluvial y la remodelación del parque de los Pericones», destacó Dulce Gallego.
A la superficie verde del casco urbano, hay que sumar los 336.100 metros cuadrados repartidos en cinco parques periurbanos; los 4,2 millones de metros cuadrados repartidos en los parques forestales del concejo; los 50 kilómetros de recorrido de las cuatro sendas verdes ya existentes o las 19 carbayeras que se suman a los 66.000 metros cuadrados y a los 33.000 de zonas verdes del área rural.
Jovellanos, jardinero
La exposición, coordinada por Javier Granda, permite realizar un paseo desde la época de Jovellanos -«primer jardinero de Gijón a tenor del organizador»- hasta las más recientes creaciones y remodelaciones, como la senda de La Ñora o las zonas verdes de Viesques.
Los parques y áreas recreativas se plasman en fotografías acompañadas con comentarios explicativos que reflejan la evolución de la urbe. «Es muy importante conocer y recordar los rincones y paseos más clásicos de la ciudad», comentó Paz Fernández Felgueroso.
En 1978 apenas existían en las calles gijonesas unos 200 árboles. En la actualidad, las vías de la ciudad dan cobijo a 7.000 ejemplares de 43 especies distintas. «Muchos gijoneses hemos crecido en una ciudad gris y sin árboles, sin embargo, ahora Gijón se ha ido tornardo de color verde, lo que repercute también en un beneficio para el medio ambiente, no sólo a nivel de entorno», apuntó Dulce Gallego.
La exposición podrá ser visitada hasta el 30 de marzo en el Centro de Cultura Antiguo Instituto. La entrada a la sala es gratuita y no precisa reserva previa.





