
LA QUEJA
La zona que en más ocasiones se ha convertido en vertedero ilegal es uno de los laterales de la carretera AS-326, que une Tabaza con Tremañes, en el punto situado debajo del viaducto de Serín. Los vecinos urgen su limpieza, porque según subraya Junquera, «esa vía es el acceso a la parroquia y cualquiera que llegue y vea toda esa basura, ¿qué imagen se va a llevar de Serín?». Además, el presidente del colectivo vecinal señala que esos terrenos pertenecen a Renfe. «Ya hemos pedido a la empresa que lleven a cabo las gestiones pertinentes para que lo limpien. Y están trabajando en ello», aseguró ayer.
Otro de los «basureros pirata» está ubicado en medio de la parroquia, concretamente en el barrio de Traveseo. La asociación de vecinos no sabe quiénes pueden ser los responsables de los vertidos ya que no han visto a ninguna persona, ni nadie les ha facilitado ningún dato concreto para poder identificar a los autores.
El caso es que ya no saben cómo evitar la presencia de basuras en el pueblo. «Lo hemos denunciado a las fuerzas de seguridad del Estado, pero la Policía nos ha dicho que necesitamos la matrícula de alguno de los vehículos en los que vienen a tirar estos vertidos. El problema es que siempre lo hacen de noche y no podemos verla por lo que no tenemos datos concretos», arguye Junquera.
Los vecinos piden la instalación de letreros que indiquen la prohibición de verter basuras en los puntos «más conflictivos». Respecto a la zona situada bajo el viaducto, el presidente señala que «lo mejor sería cerrarla», pero reconoce que esa iniciativa depende de Renfe.
Fin de las obras
Por otra parte, Luis Junquera se muestra satisfecho por la finalización de las obras de rehabilitación del centro social, ubicado en las antiguas escuelas del pueblo. En concreto, los operarios terminaron los trabajos a finales de la semana pasada, pero la asociación aún no sabe cuándo tendrá lugar la inauguración de las remozadas instalaciones.
Las obras se retrasaron muchos más meses de lo previsto inicialmente y, tras más de un año de espera, parece que el traslado de la sede vecinal es inminente. Según apunta el presidente, «ya está todo listo, tan sólo queda colocar el mobiliario». Entre tanto, la agrupación continúa en el espacio cedido por el club Xente Xoven.





