
Ante un auditorio mayormente proveniente de centros y departamentos del resto de los campus, el catedrático de Química Orgánica hizo hincapié en la urgencia de establecer definitivamente la plantilla teórica de la Universidad, objetivo desde hace años inalcanzable y que constituye una de las grandes incógnitas de la institución académica. «Que nadie tenga miedo, porque no sobra nadie», comenzó diciendo el precandidato para tranquilizar a quienes piensen que los que no gozan de una situación reconocida, no existen.
No obstante, Gotor insistió en que ante una situación de nuevas titulaciones como la que se avecina, el Principado «debe conocer con qué plantilla cuenta». El mismo criterio que defendió el director del departamento de Informática, José Antonio López Brugos, quien añadió que «el Principado no puede plantearse titulaciones de ningún tipo sin saber la plantilla que tiene». Esa petición, así como la del cierre de centros duplicados, son dos de las grandes cuestiones que la Universidad tiene pendientes con la Consejería de Educación, de ahí que Gotor incluya la elaboración y aprobación de la plantilla universitaria entre la docena de puntos sobre la que el director de departamento va a sustentar su programa.
El único interviniente del campus de Gijón fue López Brugos, quien no sólo reclamó la plantilla teórica por la carencia de profesorado que endémicamente sufre su departamento de Informática, sino que señaló que «el campus necesita una replanificación». Gotor compartió sus criterios, vinculados a las nuevas titulaciones surgidas del Espacio Europeo de Educación Superior y a la reorganización de los centros, y prestó una especial atención a la «mejora de la red informática».
Pero si de algo está convencido el precandidato es de que «si las cosas se hacen con seriedad y mantenemos una relación leal con el Principado, entenderán nuestras necesidades». Y lo hizo al hilo de la creación de centros o institutos de investigación vinculados a la Universidad, tema especialmente atractivo para un campus con un importante potencial investigador. «Vamos a intentarlo», dijo. Y su interlocutor gijonés le respondió: «Le recojo el testigo».





