Pero estas no son actuaciones aisladas de la Policía Local, sino que realizar un minucioso trabajo a lo largo del año. En 2007, este radar controló la velocidad de 75.592 vehículos, de los que 1.591 fueron denunciados por superar los límites de velocidad establecidos. La mayoría de ellos (un 86%) fueron turismos, un total de 1.368, mientras que también fueron denunciadas 99 motocicletas y 72 furgones. El resto de clases de vehículos, como camiones o ciclomotores, dieron resultados casi inapreciables.
Pero no todas las zonas de la ciudad cuentan con la misma limitación de velocidad. Según indicó el jefe del Área de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Gijón, José Luis Ramón, en el casco urbano hay limitaciones a 30, 40 y 50 kilómetros por hora, fundamentalmente. En cada caso, el radar 'salta' a 41, 51 y 61 kilómetros por hora, ya que da un margen de diez kilómetros a los conductores por razones de telemetría.
José Luis Ramón aseguró que «la mayor parte de la ciudad está limitada a 50 kilómetros por hora y hay que tener en cuenta que entre 61 y 80 está considerada una falta grave; de 81 a 90, grave con pérdida de puntos, y a partir de 91, muy grave, que el nuevo Código Penal ya tipifica como delito».
Para hacer más efectiva la lucha contra el exceso de velocidad de los conductores, el Ayuntamiento de Gijón contará a partir de abril con tres radares fijos que rotarán por ocho puntos diferentes de la ciudad. José Luis Ramón indicó que se pretende hacer las primeras pruebas de uno de estos radares antes de que finalice el presente mes. La obra civil ya está finalizada y ya hay lugares en los que se puede observar el lugar donde se instalarán los muebles que albergarán estos radares. Son los casos de la media existente frente el hotel AC, en la avenida de la Constitución; la mediana tras el centro comercial de Eroski, en la avenida de Justo del Castillo y Quintana, o la mediana de la calle de Sanz Crespo, en el cruce con Carlos Marx.
La empresa adjudicataria de la instalación de estos equipos tiene un plazo de tres meses y medio. Si bien, como ya se ha dicho, la obra civil está terminada, lo que más tiempo llevará a los técnicos será la calibración de los sistemas y su homologación final, con el fin de que tengan validez legal para controlar la velocidad de los vehículos y para presentar las correspondientes denuncias.
Más tráfico
José Luis Ramón rechaza que se hayan intensificado los controles por parte de la Policía Local. «Desde que en 2002 comenzamos las campañas de control de alcohol y velocidad, hemos notado un gran incremento en la intensidad del tráfico. En la actualidad, en Gijón están censados 140.000 vehículos. Es la mayor población de Asturias y que la ciudad es muy plana. También viene mucha gente de fuera, por lo que es lógico que haya más vehículos controlados», explica.
El Ayuntamiento es consciente de que existen vías en la ciudad en la que a los conductores «se les puede ir el pie», pero el objetivo es concienciar a la gente para que se controle. Además, se considera que los lugares donde más aprovechar los conductores para incrementar su velocidad son las avenidas de Justo del Castillo y Quintana y la de Juan Carlos I.





