
A los jóvenes no les sorprendió ver una gaita, ni tampoco una pandereta o unas castañuelas, pero muchos nunca hasta ayer habían estado tan cerca de unos pitos, unas castañuelas vaqueiras, una carraca, una arma de boca, o una bandurria. Ésta última, «con forma de barco», tal y como observó uno de los alumnos de primera fila, del colegio de Lastres.
Xuacu Amieva les acercó a la música tradicional asturiana relatándoles la historia de cada uno de los instrumentos y mostrándoles su sonido, y concluyó el concierto con la interpretación con gaita y guitarra de la 'Marcha de Brañes'. Sobra decir que fue todo un éxito.





