
El paradójico episodio de ayer -un duro ataque político seguido de una comida de confraternización- es fiel reflejo de las tensiones internas del PP. Después de que De Lorenzo plantease una propuesta inicial de candidatura que luego la dirección nacional y el propio Sánchez modificaron, flotaba en el ambiente la sensación de que el presidente regional había salido victorioso del envite. Quizá por ello, el alcalde aprovechó su primera ocasión para delimitar su territorio y mostrar su fuerza.
Las aspiraciones de Ovidio Sánchez de continuar al frente de la organización tras el congreso regional previsto para después del 9-M, avanzadas el miércoles por EL COMERCIO, fueron una buena excusa para salir a escena. «Ovidio, ¿por qué no te dedicas a trabayar para que el nueve de marzo ganemos las elecciones en vez de estar a todes hores preocupándote por el futuro de tu sillón presidencial?», comenzó diciendo, bromeando de seguido con las consecuencias de esa 'preocupación'. «Vas terminar mareau de tanto da-y vueltes», dijo en un tono más que jocoso.
De las palabras del regidor se desprende su malestar por el rifirrafe en que terminó convirtiéndose la definición de las candidaturas populares al Congreso y al Senado. Isidro Fernández Rozada ocupa el número dos cuando De Lorenzo no contaba con él. La presidenta del PP gijonés, Pilar Fernández Pardo, iba a ocupar ese puesto y quedó relegada al tercero. En el caso del Senado, Javier Sopeña no tenía los parabienes del alcalde y, por decisión directa del equipo de Ángel Acebes, aspira a repetir otra legislatura. Este cúmulo de factores no han gustado nada a de De Lorenzo. «Los asturianos estamos fartucos de tanta engarradiella interna», apostilló, «así que nadie cuente conmigo para eso».
La apelación a la unidad interna, plasmada después en la reunión de Benia, tuvo su reflejo en las palabras del cabeza de cartel por Asturias. «Únete al equipo, que estamos luchando para obtener una victoria histórica en las elecciones generales», retó De Lorenzo a Sánchez, entremezclando las llamadas al consenso -«únete a nosotros y verás cómo te presta»- con otras frases de mucha más enjundia política. «Lleves una llarguísima carrera política y entovía non sabes lo que ye llamber unas elecciones», llegó a decir, aludiendo a las sucesivas derrotas de Sánchez en las elecciones autonómicas de 1999, 2003 y 2007. La sentencia con la que el regidor ovetense culmina su réplica no tiene desperdicio: «Faite casu de mí, Ovidio, que no te engañé nunca».
Primera piedra
¿Cómo encaja esta retahila de reproches con la posterior reunión, comida de por medio, en la finca que De Lorenzo tiene en Benia de Onís? Parece lógico pensar que después del balance realizado por Sánchez el pasado jueves, el alcalde también quería ofrecer su propia versión. En el seno del partido se da además por sentado que el proceso de elaboración de las listas no sólo tiene valor en sí mismo, sino que es la primera piedra del congreso regional previsto para después del 9-M. Todo el mundo quiere estar bien posicionado y De Lorenzo no es una excepción.
Sea como sea, la realidad es que en este escenario todas las partes implicadas miden muy bien sus pasos y nadie quiere dar uno en falso. El directamente aludido por De Lorenzo, Ovidio Sánchez, procedió de este modo e interpretó como «una broma» los ataques del alcalde, que enmarcó en su peculiar forma de ver la política. Nada más. Ni exabruptos ni respuestas airadas. El sentir de la mayoría de la dirección regional no se apartó de ese criterio y se entendieron las palabras del regidor como una especie de pataleta orientada a dar réplica a los cambios introducidos en la candidatura. Algún dirigente, eso sí, no escondió su malestar por las consecuencias que cualquier tensión interna puede acarrear sobre las expectativas electorales del partido a apenas seis semanas de las elecciones. Buena parte de los diputados y los dirigentes locales del partido prefirieron guardar silencio, caso de la propia Fernández Pardo, que eludió realizar declaraciones.
En este complejo juego de posicionamientos políticos, De Lorenzo planteó sus críticas a Sánchez como punto y final de la convulsa etapa de elaboración de las candidaturas e intentó abrir un nuevo escenario de consenso preelectoral con la posterior reunión en Benia de Onís. La reunión, aparentemente, fue cordial y propia del momento de precampaña en el que ya se encuentra inmerso el Partido Popular, según pudo saber EL COMERCIO, y los temas que en la misma se trataron tuvieron su epicentro en la estrategia con que abordar el 9-M.
Cierre de filas
El cónclave, en principio, no ahondó en las declaraciones previas de De Lorenzo e intentó forjar un consenso sobre la forma de abordar las semanas previas a las elecciones y, en último término, los 15 días de campaña electoral. La imagen que salió del encuentro, con De Lorenzo y Sánchez chocando sus manos, es fiel reflejo de esa intención. Sería, en términos políticos, un cierre de filas en toda regla. Otra cosa es lo que pueda durar el entendimiento, teniendo en cuenta que el congreso regional está a la vuelta de la esquina y que todos los sectores del partido han comenzado ya a mover sus peones. Pocas horas después de arremeter contra el presidente del Partido Popular de Asturias, Gabino de Lorenzo recibió en su finca de Benia a Ovidio Sánchez para, aparentemente, zanjar las polémicas y comenzar con el trabajo ante las próximas elecciones generales. Ambos dirigentes dedicaron el grueso del encuentro a definir la estrategia electoral. En la imagen, el alcalde y candidato popular y el presidente regional se saludan a la entrada de la finca del regidor. / IMAGEN TPA





