
La iglesia se quedó pequeña para recibir a la numerosa cantidad de allegados que congregaron en una multitudinaria despedida en su Illas natal.
La calle principal de Callezuela prácticamente quedó colapsada por el tráfico, con una numerosa cantidad de turismos que buscaban aparcar, en algunos casos en doble e incluso en triple fila.
Fueron muchas las personas que no pudieron dar las condolencias a los familiares, ante la cantidad de allegados que se acercaron al sepelio, entre los que se contaban abogados, jueces, políticos y agentes de la Policía Local, del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil que quisieron manifestar su muestra de afecto ante un profesional muy conocido por su trato afable y su don de gentes.
Después de la celebración del funeral de cuerpo presente, los restos mortales del fallecido recibieron sepultura en el panteón familiar del cementerio parroquial de Illas, ante la congoja de familiares y conocidos que le fueron a dar el último adiós.





