
ASCIZ planteó el mantenimiento de su actual calificación, como suelo no urbanizable de especial protección y suelo no urbanizable de interés. Lo hace después de que los vecinos de Trubia manifestasen en asamblea su posición contraria a la instalación de la central, justificándola en el impacto medioambiental del proyecto y de los que tendrá para la salud de los vecinos.
Por eso pide al equipo de gobierno municipal que «no considere la recalificación» y mantenga la actual, «rechazando cualquier intento de instalar en estos suelos una actividad industrial».





