
También calculan que se perderán decenas de plazas al urbanizar el solar situado en el entorno de la barrera ferroviaria. En la actualidad, «este terreno es un parking pirata», cubierto sólo por una capa de zahorra, que pertenece al barrio de Laviada. Se encuentra delimitado por las calle de Luarca, la prolongación de la calle de El Comercio y el paso elevado de Carlos Marx. En esta zona está prevista la construcción de un edificio con pisos de alquiler tutelados por el Ayuntamiento. Cañete estima que las dos explanadas dan cabida a más de medio millar de vehículos y se pregunta «dónde van a a aparcar todos esos coches cuando se lleven a cabo las obras».
Por otro lado, la avenida de Portugal sufrirá una importante transformación en el tramo comprendido entre el Polígono de Pumarín y la calle de Carlos Marx. La vía contará con cuatro carriles, dos para cada sentido, separados por una mediana de tres metros de ancho, lo que implica, según Cañete «la eliminación de al menos 100 plazas de las 250 que alberga el aparcamiento ubicado entre Carlos Marx y Puerto de Vegarada».
Nuevo estacionamiento
La asociación vecinal exige una solución a la supresión de plazas para estacionar y propone construir un nuevo aparcamiento al final de la avenida de Portugal. En concreto, en una parcela triangular cerca de una de las futuras rotondas, que estará situada en el cruce con la calle de Puerto de Vegarada y que también comunicará con Sanz Crespo.
Además, el proyecto de remodelación de la avenida incluye la construcción de una segunda rotonda que estará en la confluencia de la avenida de Portugal y la calle de Carlos Marx.
Los vecinos están intranquilos por el aumento del tráfico que sufrirá el barrio a raíz de la nueva reordenación circulatoria que implican estas rotondas. «Se va a convertir en una vía de intensa circulación y no entendemos muy bien la necesidad, cuando esta avenida discurre paralela a la calle de Sanz Crespo», una de las principales entradas a la ciudad.





