¿SE puede gobernar con la verdad oculta? ¿Qué dirán otros países de nuestro entorno cuando ven que mientras ellos estudian y ponen remedio al problema de la crisis (¿que existe!), nosotros lo tomamos, poco menos que a pitorreo, como si fuéramos superhombres de la ciencia económica? ¿A qué jugamos? ¿En qué país vivimos. Está el mundo de nuestro entorno gravemente preocupado ante una crisis de alcances imprevisibles y nuestros mandamases nos piden un ¿«viva la vida»! Y dicen para tranquilizarnos (o no perder votos) que aquí no pasa nada, que estamos más fuertes que cualquiera de nuestros socios europeos, que lo que somos es más gastizos (y eso que gastamos en lo que necesitamos, que no vamos por la calle en 'limousine') y que van a dar a cada español, si ganan las elecciones, 400 euros. ¿Viva la madre que los parió! Eso es ser 'solidarios'. Eso es «saber gobernar». Eso es, y ya hablando en serio, la más clara compra de votos similar a la de hace aproximadamente ochenta años. Y los cuarenta millones de «analfabetos» (eso es lo que parece que somos) lo creemos todo, aun cuando los entendidos dicen que esto, ahora y hasta que no pasen unos meses, es inviable. Pero, como los que están arriba lo deciden así, esto va a misa y ustedes se lo creen todo. ¿Oiga, que yo no puedo pagar la hipoteca! ¿Oiga, que yo no llego al día veinte del mes! Oig,a que... ¿Ven? Claro, ustedes no saben de economía y nos dicen -es difícil de explicarles, aunque esto que está pasando es puramente coyuntural-, ustedes votennos a nosotros y verán qué bien les va a ir. Una pregunta: ¿puedo llorar? ¿Los hombres no lloran! Y, además, tampoco es para tanto, como les estamos diciendo. ¿Qué tranquilo me dejan! Mi amigo 'el cojo', al oír al ministro de Economía, llegó a casa, se quitó la pierna ortopédica y dijo, sonriente, ¿Hala, a dormir a pierna suelta, sin preocupaciones! Y continúe. Lo malo es que no todos tenemos una pierna ortopédica, de momento, sino que la gangrena la tenemos en en la moral y en el futuro, y no vemos, digan lo que digan, las cosas nada claras. Porque, si todo va tan bien, ¿por qué lo de los cuatrocientos euros? ¿Por qué lo de las ayudas a las hipotecas? ¿Por qué tantas cosas? Hubo una época en que el que 'Spain is diferent' era algo bueno, nos distinguía, pero, desde que somos Europa, estamos muy mal al lado de otros países que hacen las cosas bien y que para ellos el ciudadano es lo más importante. Tomen nota, por favor. Pero en serio.