La Federación de Asociaciones de Vecinos de la Zona Urbana (FAV) considera que el plan ferroviario gijonés ha tenido a lo largo de su génesis y desarrollo «una gestión desastrosa». Ante la evidencia de que el túnel del metrotrén tardará aún como mínimo cuatro años en poder dar servicio a la ciudad, su presidente, Amador García, acudió ayer al refranero popular. «Lo que mal empieza, mal acaba» y «no se puede empezar la casa por el tejado», indicó.
Es más, el líder vecinal juzga que la previsión de 2012 como fecha de arranque del tren suburbano hasta el entorno de la plaza de toros de El Bibio «peca de exceso de optimismo». «El túnel se puede deteriorar tantos años ahí parado», opina García, quien señala que los retrasos en las obras de penetración del ferrocarril en Gijón son la consecuencia lógica de «la ausencia desde el principio de un proyecto global» que planificase de forma conjunta y coordinada la supresión de la barrera ferroviaria y la construcción del túnel subterráneo junto con sus estaciones. A juicio del presidente de la federación vecinal urbana, la «improvisación» con todas estas actuaciones ferroviarias «ha sido tan impresentable como evidente por culpa de una malísima gestión».
Incremento de costes
Además de la demora en el tiempo de la ejecución de las obras, Amador García cree que también se han disparado los costes económicos a lo largo de todo este proceso fruto de esa falta de visión integral de la intervenciones en subsuelo gijonés. En lo referente al plan de soterramiento de las vías, afirma que el perjuicio ha sido claro. «Ha habido un encarecimiento sustantivo que ha hecho que el proyecto se quede a medio camino desde el Humedal hasta Moreda y no se vaya a poder enterrar las vías hasta Veriña como habíamos solicitado por falta de plusvalías suficientes».
En su diatriba contra quienes han ido planificando las obras ferroviarias «a salto de mata», García también lamentó que esos mismos gestores políticos jamás hayan querido «escuchar» lo que pensaban los gijoneses en relación con este tema. «Los ciudadanos hemos estado a espaldas de la toma de decisiones desde el principio. No han contado con los intereses de quienes, a la postre, seremos los destinatarios últimos de ese futuro sistema de transporte», criticó.
El dirigente vecinal hace extensivas sus críticas a todas las administraciones implicadas desde 1999, año en que según García es preciso remontarse pues fue cuando se publicitó «la ocurrencia del ex ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, que años después se nos dio a los gijoneses como hechos consumados». En ese sentido, recordó que la prioridad para el movimiento vecinal siempre fue acabar con la barrera ferroviaria.
«El metrotrén nunca se nos pasó por la cabeza, aunque con la prolongación a Cabueñes creemos que no le va a venir mal a la ciudad», concluyó.