El Ayuntamiento de Gijón pretende invertir, en los próximos cinco años, 16 millones de euros en Tremañes. Once de ellos serían aportados por los fondos europeos Feder y los cinco restantes por el propio Consistorio. Esos son, al menos, los planes del equipo de gobierno, y con esta pretensión se ha presentado a una nueva convocatoria del Plan Urban, cuando la zona Oeste de la ciudad ultima aún las inversiones de la anterior edición de dicho plan. El concejal de Hacienda, Santiago Martínez Argüelles, presentó ayer esta iniciativa, aun reconociendo que no será fácil que la Unión Europea elija de nuevo Gijón como ciudad destinataria de este programa que ya ha dejado en el municipio 14,2 millones de euros, de los que el 90% ya han sido ejecutados.
No obstante, Martínez Argüelles explicó que la propuesta de Gijón cumple con los requisitos de este plan que formar parte de los fondos Feder. A saber, «se trata de una zona con elementos de desarrollo urbanístico de los años 60 y 70, un desarrollo singular y desordenado, una zona industrial y colectivos en riesgo de exclusión social». Así, el equipo de gobierno ha planteado un proyecto de inversiones que contempla dos vías principales de actuación: las empresas e industrias ubicadas en la zona y la educación. El primer capítulo incluye el desarrollo de las nuevas tecnologías, planes de I+D+i y desarrollo de la eficiencia energética, con aprovechamiento de energías alternativas.
En cuanto a las actuaciones en materia educativa, Argüelles anunció la construcción de una escuela de 0 a 3 años, así como la puesta en marcha de «itinerarios formativos para colectivos en riesgo de exclusión social». Se desvela, así, la primera ubicación de una de las cuatro nuevas escuelas infantiles prometidas por PSOE e IU para esta Corporación.
«Habría que hacerlo igual»
En principio, todas estas iniciativas dependen de la financiación europea, aunque no totalmente. Argüelles reconoció que se trata de «proyectos de interés y necesarios más allá de conseguir la financiación, que permitiría acelerar los procesos». En caso de que el dinero del Urban no llegara, «habría que hacerlo igual». Por ejemplo, la escuela de 0 a 3 años que será, definitivamente, una de las cuatro comprometidas.
El plan Urban que aún está finalizando proyectos en la ciudad comenzó en 2000 y, aunque su duración estaba prevista hasta 2006, se prolongó en 2007 y aún queda por ejecutar algo más de un millón de euros. Previsto para toda la zona Oeste de Gijón, reconoció que se ha centrado, básicamente, en La Calzada y, por lo tanto, la nueva edición sería una continuación en el espacio. Sería, para el equipo de gobierno, «un éxito», cuya resolución definitiva no se conocerá hasta dentro de tres o cuatro meses.
Uno de los programas más destacados del Urban en estos años ha sido el de acceso a las nuevas tecnologías, que ha permitido comprar un ordenador a más de 400 familias y ha facilitado la adquisición de unas mil conexiones a internet.