
En una asamblea, celebrada a las ocho de la mañana en las instalaciones del pozo gijonés, la plantilla de La Camocha decidió no aceptar la propuesta que el consejero de Industria y Empleo, Graciano Torre trasladó el viernes a los representantes sindicales, y que consiste en pagar a los trabajadores las nóminas atrasadas de noviembre y diciembre y la paga de Navidad. La medida, consensuada con el Ministerio de Industria y Hunosa, no convenció a la plantilla, puesto que «sólo es un balón de oxígeno y no ofrece una solución global al conflicto».
El presidente del comité de empresa y miembro del SOMA, Fernando Gómez, explicaba ayer, con estas palabras, el sentir de los trabajadores. En su opinión, la medida «sólo nos solucionaría dos meses de salario, pero cuando cobrásemos a finales de este mes o principios de marzo, se nos adeudarían las nóminas acumuladas de enero, febrero e, incluso, marzo». Además, añadió, que no convence el paso dado por el Ministerio de Industria para modificar la actual normativa que regula las ayudas al cierre de minas, y a la que La Camocha no puede acogerse por el proceso concursal solicitado ante su situación de quiebra. «Aún quedan flecos por confirmar en ese Real Decreto y, hasta su aprobación, todavía pueden pasar dos meses», subrayó Gómez.
Respetar el acuerdo
Ante esta situación, el presidente del comité volvió a solicitar que «se respete el acuerdo alcanzado el pasado 27 de setiembre», después de que él y siete compañeros más se encerraran en el pozo para exigir el pago de las nóminas atrasadas y la recolocación de los trabajadores en Hunosa con la misma categoría que actualmente. Fernando Gómez volvió a recordar que quieren «tener garantizado el sueldo hasta que pasemos a Hunosa y que la quiebra no interfiera en ello. Y, al mismo tiempo, -agregó- pedimos se fijen los plazos para empezar a trabajar» en la empresa pública.
Gómez agradeció la intermediación del Principado para intentar resolver su situación, pero insistió en que la medida «en el corto plazo no nos alivia en nada y enseguida volveremos a estar igual». Además, apuntó que esta situación debe tratarse, principalmente, con las organizaciones sindicales estatales, ya que fue con ellas con quienes Industria y Hunosa alcanzaron el acuerdo el 27 de setiembre.
Fernando Gómez explicó también que, tras la entrevista con el consejero de Industria, los primeros en ser informados del transcurso de la reunión fueron los seis compañeros encerrados en el pozo. «Ellos también se opusieron a la medida, porque creen que esto no es serio después de haber iniciado un encierro en setiembre y ahora otro para hacer cumplir nuestros derechos».
La situación de la plantilla se ha visto agravada en las últimas semanas después de que la empresa solicitara el proceso concursal ante su situación de quiebra. El Ministerio de Industria y los sindicatos se reunieron el miércoles en Madrid, pero el ministerio señaló que la apertura del proceso concursal impide a la Administración abonar los salarios.





