
Los puntos en los que el PP basaba la irregularidad de estos convenios eran varios, pero algunos de ellos correspondían al hecho de que no estaban firmadas y foliadas las hojas útiles del convenio; no se cumplía el compromiso de financiar a los sindicatos con un cuarto de lo acordado por trimestre vencido, y su vigencia anual no se prorrogaba con dos meses de antelación, es decir, en noviembre, como estaba previsto. Crego aseguró que «el concejal de Hacienda nos dijo que no queda claro qué son las hojas útiles, por lo que no se rubrica ninguna, que el convenio de 2007 se llegó a firmar en diciembre y que se pagaba semestralmente e, incluso, anualmente».
El concejal popular criticó que el Ayuntamiento de Gijón hubiera abonado en la parte correspondiente a gastos de funcionamiento «llamadas de teléfonos móviles de miles de euros, incluidos mensajes navideños de felicitación, compra de legislación por miles de euros y desplazamientos a Oviedo para asistir a concentraciones».
Luis Crego concluye que «firmar convenios con el Ayuntamiento de Gijón es imposible, porque el castellano significa algo diferente para ellos que para el resto de los ciudadanos».
«Rigor y disciplina»
El concejal delegado de Hacienda, Santiago Martínez Argüelles, por su parte, considera que la comisión «quedó demostrado que trabajamos con rigor y disciplina en la gestión de los recursos públicos. El año pasado este convenio fue de 37.000 euros que se gestionaron con el rigor que exige un Ayuntamiento como el de Gijón, con total supervisión de los servicios incluidos en los convenios».
Además, el edil aseguró que el equipo de gobierno aceptó todos los gastos presentados por los sindicatos como los de «retribución de personal, desplazamiento, telefonía y gestión».





