
La asociación vecinal considera que «se trata de un ejemplar singular y que para talarlo se necesitarían unos permisos especiales, ya que pensamos que como cualquier secuoya, es una especie protegida». Por ello están estudiando tomar alguna medida, al estimar que «esta tala es injustificada y en el Campo de Pascua existen otros árboles centenarios que no merecen morir así».
Aunque el celador dijo tener permiso del concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Valdés, los vecinos afirman que «este tipo de talas no pueden ser legalizadas con la simple autorización de un concejal del Ayuntamiento».
Por ello se dirigieron a la Consejería de Medio Ambiente. Sin embargo, desde este departamento se respondió que no «tienen potestad sobre estos árboles pues se encuentran en una propiedad del pueblo y al ser considerada zona rural las decisiones respecto a esos espacios verdes corresponden al Ayuntamiento».
El pasado 15 de enero, otro árbol fue retirado del mismo lugar. En este caso se trataba de un eucalipto centenario que a causa del viento se desmoronó. En un primer instante se le comunicó a la brigada del Ayuntamiento de Valdés que retirasen unas ramas que entorpecían un camino vecinal, quedando el resto del árbol a expensas de lo que los vecinos determinaran. Esto ya fue motivo de queja de la asociación de vecinos, puesto que «al final la decisión fue tomada por el celador sin consultar a los vecinos».





