Principado y empresa han ideado un calendario y un plan de obras con el objetivo de que las «incidencias y las incomodidades sean mínimas», explicó el secretario general técnico de la Consejería de Salud, José María González Gancedo. Así y todo, «las habrá, que duda cabe», adelantó. De hecho, las primeras llegarán la próxima semana, con el inicio mismo de la obra.
Los responsables del proyecto delimitarán ya desde el martes un «área propia de acceso a la obra». La idea es habilitar un espacio independiente para la entrada y salida de camiones y de material. Con ello se intenta no interrumpir ni interferir la entrada principal al hospital. Los vehículos pesados accederán al centro sanitario a través del camino de Cabueñes e ingresarán al recinto propiamente dicho por la zona más próxima a la Escuela de Enfermería, donde funciona uno de los tres aparcamientos, el que está ubicado junto al servicio de Rehabilitación y la lavandería.
Parte de las actuales plazas de aparcamiento se verán afectadas. Aunque se trata de pocos espacios (se habla de una decena), lo más seguro es que la franja de estacionamiento en batería que hay junto a la parcela donde estará el nuevo edificio quede inhabilitada, aunque tal extremo no podrá ser confirmado hasta que arranque las obras.
Primero, excavar
Según explicó el arquitecto de la Consejería de Salud, Jesús Menéndez, los trabajos se centrarán, primeramente, en la parcela externa donde estará el nuevo edificio. Se trata de la zona por donde antiguamente se accedía al hospital, la que está entre radiodiagnóstico y hospitalización. Lo primero que tendrá que hacer la empresa adjudicataria es retirar el árbol que cada diciembre hacía las funciones de abeto navideño. Posteriormente se iniciarán las labores de excavación para el nuevo bloque, una de las fases tal vez más latosa del proyecto, ya que provocará una intensa circulación de camiones en el entorno del hospital. Este punto la obra no llegará, a buen seguro, hasta marzo o abril, ya que «primero habrá que delimitar el espacio cerrado y los nuevos accesos», insistió Menéndez. Concluida la excavación se procederá luego a los trabajos de cimentación y estructura del futuro edificio, un bloque de tres alturas y dos semisótanos, que sumará una superficie construida total de 6.062 metros cuadrados.
La dirección facultativa de la obra recaerá en el arquitecto Luis López Fando, el mismo que llevó a cabo el proyecto de ampliación y reforma del Hospital San Agustín, de Avilés. La Consejería de Salud intentará minimizar los posibles efectos adversos, pero advierte no obstante de que «habrá momentos delicados imposibles de modificar». De ahí que pida por adelantado «la máxima colaboración y comprensión» a usuarios y personal.
9,4 millones de euros
Las obras de ampliación de Cabueñes costarán 9,4 millones de euros, un 20% menos del presupuesto de licitación. Además del nuevo edificio para hemodinámica, que estará coronado por una especie de pérgola, el proyecto contempla también la reforma de 3.500 metros cuadrados ahora en uso. Se trata de la zona donde en la actualidad se encuentra la gerencia, el archivo, la cafetería y los servicios de admisión y atención al paciente.
La Consejería de Salud no descarta poder realizar aperturas por fases. La pretensión es que el servicio de hemodinámica y la unidad cardiovascular, donde se harán del orden de los mil cateterismos anuales, pueda iniciar su andadura antes de junio de 2009, cuando se prevé que acaba la totalidad de la obra.





