104 vehículos fueron retirados a lo largo de 2007 de la vía pública por abandono y conducidos al depósito para ser luego subastados. Se trata de la cifra habitual de los últimos ejercicios, si bien ese centenar de coches supone sólo una tercera parte de los expedientes totales que se abren todos los años por este motivo. La Policía Local instruye unos 300 expedientes al año por abandono de vehículos, pero buena parte de ellos son recuperados después por los dueños. El procedimiento completo tarda unos tres meses en los cuales, la primera comunicación que tienen los propietarios, es la notificación de una sanción de 300 euros por abandono de residuos.
El jefe de la Policía Local de Gijón, Alejandro Martínez Gallo, explica las principales causas de abandono de un vehículo son tres. En primer lugar, propietarios que, para hacer el cambio de titularidad, deberían abonar antes las viñetas de los últimos años, que no han pagado. En segundo lugar están los vehículos propiedad de una empresa que entra en conflicto con los trabajadores. Si se han llegado a embargar los bienes de la compañía, explica Martínez Gallo, «algunos prefieren dejar el coche en la vía pública».
Por último están los coches más viejos y los dueños «más vagos», aquellos que prefieren dejarlo en la calle antes que llevarlo al desguace. Lo que seguramente no saben es que, por hacer eso, les llegará una sanción de 300 euros.
Largo protocolo
Desde que la Policía Local recibe una denuncia por un vehículo abandonado, hay que seguir toda una serie de trámites y esperar unos plazos legales antes de poder llevar a subasta pública el coche. Así, primero se identifica (con una pegatina roja) el coche. Después hay que comprobar si ha sido robado, quién es el propietario y si es posible localizarlo... y se realiza un completo expediente que incluye fotografías.
Sólo en caso de que el turismo tenga signos evidentes de abandono (sin rueda, cristales rotos...) es posible proceder de forma inmediata a su retirada. Hay propietarios, explica Gallo, que aparecen incluso un día antes de la subasta pública.