
-¿Cómo empieza en el mundo de la fotografía?
-En 1986 hago cursos de imagen de la Fundación Municipal de Cultura y me hago socio de la Agrupación fotográfica Asemeya. Posteriormente ingreso en la Escuela de Artes de Oviedo y realizo prácticas en el periódico EL COMERCIO. A partir de ahí comienza mi trabajo profesional en diferentes periódicos y agencias como colaborador free-lance.
-¿Qué expresan sus obras?
-Por un lado está mi trabajo fotográfico relacionado con el fotoperiodismo. Siempre pensé que la fotografía tiene un grado de compromiso y, a parte del trabajo para prensa diaria, intento desarrollar proyectos personales cargados de solidaridad y compromiso. Por otro lado, también puede tener una faceta más creativa.
-A su juicio, ¿es subjetiva la fotografía?
-Sí. La fotografía es totalmente subjetiva. Seleccionas una parte de la realidad al encuadrar y muestras tu visión subjetiva de la misma. Como mucho, el fotógrafo puede acercarse a la coherencia personal con su visión del mundo y de la fotografía. Y no siempre es fácil.
-¿Qué es lo que más destaca de sus fotografías?
-No sabría qué decir. Creo que eso deben decirlo otras personas. Podría hablar de honestidad en el trabajo y mucha pasión en realizar algo que me inunda el alma.
-¿Cómo se puede potenciar la afición a la fotografía?
-Democratizándola y aprovechando las nuevas tecnologías y formatos (proyecciones, blogs, internet ) para dar a conocer el trabajo de gente que no tiene cabida en circuitos convencionales.





