
Horas antes de finalizar el encierro, el comité de Mina La Camocha había aprobado su salida tras analizar el contenido del Real Decreto, aprobado el viernes por el consejo de ministros, y que permitirá pagar ayudas directas para el cierre y el cese de la explotación. De esta forma, la mina gijonesa podrá recibir hasta algo más de 7,2 millones de euros para pagar los salarios brutos de los trabajadores que se encarguen de las tareas de cierre de la explotación y para los gastos corrientes durante las labores para el abandono del pozo y la recuperación medioambiental de la zona.
Pese a todo, la decisión sindical no fue unánime. Así, mientras que el SOMA no puso condiciones a la salida de los mineros, desde la sección sindical de CC OO se calificó la decisión de prematura. «Habría que haber estudiado el texto del decreto con más calma», señala Amable González. Finalmente, fueron los propios trabajadores encerrados y tras conocer el acuerdo del comité quienes decidieron poner fin a los más de nueve días de encierro.
Garantía salarial
Los 146 integrantes de la plantilla de Mina La Camocha quieren «garantía absoluta» de que cobrarán sus salarios hasta su incorporación en Hunosa; los primeros podrían hacerlo a partir de mayo o junio. Fue el motivo que les llevó el pasado 31 de enero, por segunda vez en menos de cuatro meses, a encerrarse en el interior de la explotación. Exigían al Ministerio de Industria el cumplimiento íntegro de los compromisos adquiridos el pasado 27 de setiembre y que puso fin al encierro que mantuvieron durante once días los ocho miembros del comité de empresa por el retraso en el cobro de los salarios y la incertidumbre sobre su futuro ante el cierre de la mina, cuya actividad cesó el pasado 31 de diciembre. «Llevamos 90 días sin cobrar, y no hay sensibilidad alguna hacia lo que están pasando nuestras familias», denunció aquella noche el presidente del comité de empresa, Fernando Gómez.
De Asturias a Madrid
La negociación no fue fácil. Pero, el pasado viernes, los trabajadores empezaron a ver ya un poco de luz. Las federaciones nacionales de la minería del SOMA-FIA-UGT y CC OO y el comité de empresa del pozo gijonés alcanzaron un acuerdo con el Principado para que el Gobierno asturiano adelante a los 146 trabajadores las nóminas que se les adeuda, correspondientes a los meses de noviembre y diciembre, y la paga de Navidad.
Horas después, el Consejo de Gobierno aprobaba una partida de 677.689 euros para adelantar los salarios mientras los mineros perciben las cuantías que se les adeuda. Los trabajadores tardaron casi una a semana en aceptar la propuesta de Torre. Finalmente, el compromiso del secretario de organización del PSOE, José Blanco, de que el Consejo de Ministros reformará el decreto de ayudas al cierre para facilitar el pago de los salarios hasta su integración en Hunosa permitió acercar posturas. «El encierro acaba, pero la presión no termina», advierten.
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