
-¿De dónde surge la idea de iniciar los cursos de asturiano?
-Surge de la desilusión de saber que no había ningún curso de lengua asturiana en Madrid, ni posibilidad de estudiarlo aquí ya que nadie se preocupó de ello antes. Fuera de Asturias se presume mucho de la asturianidad hasta rozar el patriotismo, pero en el tema de la lengua asturiana sigue habiendo un olvido imperdonable. Quiero que se conozca y estudie el asturiano fuera de Asturias; no porque mi tierra sea la mejor; sino porque es la mía.
-¿A quién van dirigidos?
-A todas las personas interesadas de todas las nacionalidades, razas, sexos, edades y niveles educativos. Esto es lo guapo de las lenguas; los idiomas son lo más transversal que existe, unen a todos y aglutinan voluntades diferentes. Todo lo contrario de lo que hacen los partidos políticos, que separan y dividen.
-¿Con qué problemas se encuentra?
-Es necesaria la oficialidad de la lengua asturiana para que se pueda estudiar en las escuelas oficiales de idiomas del Estado y para mil asuntos más que exigen ese requisito. Si no hay oficialidad la lengua no existe, y eso es un problema. Por lo tanto la oficialidad es la solución a esos problemas. Aquí podemos encontrar libros en búlgaro o catalán pero en asturiano no, al no ser oficial.
-¿Que visión hay de Asturias en Madrid?
-Prácticamente no existe ni en el mapa. Las personas cultas pueden saber hasta asturiano, pero la media no sabe nada de Asturias. Nos ven como un pueblo diferente, nacionalista como los vascos, y ello por causa del himno asturiano conocido por todos.





