
-¿Cómo comenzó la afición por las matemáticas?
-Supongo que entre 1º y 2º de la ESO. Como se me daba bien el cálculo y me interesaba el tema empezé a leer libros de divulgación y a buscar por Internet.
-¿Recuerdas a algún profesor de con especial cariño?
-Sí, a Antonio Berho, del Instituto Emilio Alarcos. Él me motivó un poco en todo esto.
-¿Crees que tienes posibilidades de ganar en la fase nacional?
-Es bastante difícil. Los seis primeros clasificados pasan a las internacionales, que este año se celebran en España por primera vez, pero el nivel es muy alto, hay mucha gente brillante. De todas formas yo estoy tranquilo porque no tengo grandes aspiraciones. Además, siempre podría volver a presentarme el año que viene.
-¿Te gustaría dedicarte profesionalmente a las matemáticas?
-Estudiaría matemáticas, pero no para dedicarme a la enseñanza. Existen muchísimas salidas para esta carrera: computación, criptografía, física, biología, economía... Sin embargo, no hay mucha gente que se anime.
-¿Por qué crees que a la mayoría de los estudiantes no les gustan las matemáticas?
-Pienso que desde las escuelas se enfoca mal. Parece algo difícil y aburrido porque nos metemos demasiado pronto en cuestiones muy teóricas como el álgebra o las funciones. Debería enfocarse más hacia el razonamiento, la lógica y, sobre todo, el cálculo, porque luego pasamos a niveles superiores y no sabemos hacer nada sin una calculadora. Los problemas que la gente tiene con las matemáticas son fruto de un trabajo insuficiente en cálculo.
-¿Crees que hay gente de ciencias y gente de letras?
-Creo que hay que saber un poco de todo. Luego cada uno que se especialice en lo que más le guste. La verdad es que a mí las asignaturas de letras no me dan más, pero reconozco que el inglés te abre las puertas a la hora de estudiar en el extranjero.
-¿Te gusta leer?
-Sí, aunque casi todo lo que yo leo está relacionado con las matemáticas.





