
Los últimos datos a respetar emanan de la adjudicación de los trabajos que la mesa de contratación del Principado otorgó a la empresa Alcuba, que rebajó «un 14%» la base de licitación, y redujo en cinco meses el plazo de entrega de la obra. Aún así, el nuevo colegio no estará finalizado antes de 25 meses a partir del inicio de las obras.
«Esperamos firmar el contrato en unos días, pero la empresa, cualquier empresa, cuenta con un periodo de dos meses para comenzar los trabajos», explicó el consejero, quien apostilló que «procuraremos que agilice los tiempos todo lo que pueda». En función de tales previsiones, no sería antes de abril, en el mejor de los casos, o de mayo, en el más pesimista, cuando dieran comienzo las obras. A partir de ahí, 25 meses situarían el final del proyecto en mayo o junio de 2010, a falta ya solamente del equipamiento. Lo que no se atrevió a concretar el consejero es cuándo podrá estar finalizada la primera fase de la obra, la que levanta el nuevo edificio y permite trasladar a los alumnos para rehabilitar el colegio Jovellanos actual.
Esa fecha de enero de 2009 es la que exigen los padres y la que no ha confirmado Riopedre. Por eso Teresa Sánchez no dudó en advertir al consejero de Educación y Ciencia de que «vamos a seguir detrás de usted para que no se eternicen las obras», convencidos como están los padres de alumnos del Jovellanos de que «la obra sólo avanza a golpe de protesta». A cambio, el consejero de Educación ha asegurado a Teresa Sánchez que el derribo de la vieja Cátedra Jovellanos de Extensión Universitaria estará concluido el 29 de febrero.
El edificio de Peritos
«Con las obras siempre pasan cosas. Primero fue el retraso en la cesión del edificio y después la seguridad de los niños nos llevó a trabajar sólo por las tardes y a desmontar el edificio de la vieja Cátedra Jovellanos a mano. Las obras que se hacen con los alumnos en el aula conllevan molestias porque hay que tener cuidado con la seguridad. No hay que olvidar que hay niños y que no queremos que suceda nada», explicó Riopedre para justificar el retraso acumulado.
Pero no convenció a Teresa Sánchez, quien señaló que la seguridad en una obra pública atañe a todos y recordó al consejero que «las cosas, cuando se quiere, se hacen. La prueba la tenemos en el edificio de Peritos. Va a ser para oficinas del Principado y se ha derribado en un fin de semana». Riopedre, quien no respondió a la portavoz del Consejo Escolar, dijo respetar las protestas de los padres, «pero yo tengo que solventar las dificultades de la mejor manera y lo más rápido posible».
En cualquier caso, resaltó «el gran esfuerzo económico del Principado» e instó a los padres a «valorarlo». Con una base de licitación de 4,9 millones, Alcuba dejó la inversión en 4,2, pero con el equipamiento del centro escolar la inversión rondará los cinco millones de euros.





