Se trata de la actuación industrial más grande del concejo. Sólo una comparación: el último polígono en ponerse en marcha ha sido el de La Peñona, que cuenta con 300.000 metros cuadrados brutos de terreno, frente al millón de Lloreda. En cuanto al suelo neto que se comercializará para usos industriales, en La Peñona son unos 120.000, mientras que en Lloreda serán 500.000 metros cuadrados. Con esas cifras, explicó ayer el portavoz de la junta de gobierno, José María Pérez, está prevista una inversión total en el proyecto de 66,2 millones de euros. En la cifra se incluye la compra y expropiación de terrenos. Durante el periodo de negociación con los propietarios, Sogepsa consiguió adquirir mediante acuerdos casi un 65% del total del suelo. En realidad, no era necesario adquirir el 100% del terreno, ya que unos 250.000 metros cuadrados de la actuación fueron 'separados' de la gestión de Sogepsa y serán desarrollados por los propietarios.
En cualquier caso, ese 65% de los propietarios alcanzaron acuerdos, con precios superiores a los 34,97 euros por metro cuadrados fijados por la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA). Los propietarios pedían 66 euros y, finalmente, algunos alcanzaron acuerdos de 45 euros el metro cuadrado, según aseguraron los propios vecinos. Otros han decidido acudir al Jurado de Expropiación.
El nuevo polígono industrial afectará a un total de 279 propiedades, entre los que hay una vivienda, varios comercios, suelo industrial, praderas, suelo de pasto y de labradío, entre otras cosas.
Pérez explicó ayer que el proyecto de urbanización aprobado ayer de forma definitiva ha tenido especial «cuidado para proteger los núcleos de población». Así, se han diseñado y previsto una serie de barreras verdes de protección, que separarán las naves industriales de las viviendas, para evitar no sólo el impacto visual sino también otras posibles molestias, como los ruidos.
Además, el proyecto incluye todo un entramado viario que facilitará las comunicaciones dentro del propio polígono, pero también establecerá conexiones con otras vías de comunicación. El objetivo es que Lloreda pueda comunicar facilmente con la futura Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias (ZALIA) de San Andrés de los Tacones.





