
No es la primera vez que el piloto ovetense tomará parte en una iniciativa de este tipo. Ya en 2005, meses antes de alcanzar su primer título mundial, entregó unos premios del 'Programa Renault' sobre educación vial. Entonces, sorprendió con su declaración de que «soy un maniático del cinturón de seguridad, quizás por costumbre. En F-1 tenemos seis y creo que no ponerse el único que llevan los coches normales es una irresponsabilidad», dijo.
El piloto de la escudería del rombo, centrado estos días de lleno en la puesta a punto del R28 con el que quiere volver a colocarse en la cima mundial de la Fórmula-1, tendrá, además, ese día otra cita en Asturias. Será por la noche, a las ocho y media, en la localidad ovetense de Latores. En ese caso, para recibir el aplauso y el reconocimiento de la SIF Motor, organizador de la Subida Internacional del Fito, que le ha concedido su medalla de oro.
De justicia
«El bicampeón mundial de la Fórmula-1 hará un alto en su agenda para acercarse a su ciudad natal atendiendo a la decisión de la Junta Directiva de SIF Motor, la cual le ha distinguido con la Medalla de Oro de 2008», recoge el texto difundido en su día por la escudería ovetense.
Con este homenaje, dicen, «se quiere reconocer la aportación de Fernando Alonso a la divulgación y potenciación del deporte del automovilismo». Aunque SIF Motor base su actividad en el automovilismo de montaña, cree «de justicia» distinguir el afecto que Alonso siempre ha demostrado por la Subida al Fito.






