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Rescatados los dos tripulantes de un pesquero hundido a cinco millas de la costa gijonesa
«Es un misterio. No sabemos qué provocó la vía de agua, pero el futuro ahora es negro», dice el propietario del 'Segundo Salmón'
14.02.08 -

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Rescatados los dos tripulantes de un pesquero hundido a cinco millas de la costa gijonesa
EMERGENCIAS. El Helimer Cantábrico, durante una intervención. / L. SEVILLA
Visos de tragedia con el mar en calma. Los dos tripulantes del pesquero 'Segundo Salmón' tuvieron que ser rescatados por el hundimiento de la lancha con la que llevaban faenando apenas una hora. Una vía de agua en el casco hizo que la embarcación, de 13 metros de eslora, se inundase en pocos minutos y se fuera al fondo del mar.

Para entonces, los dos ocupantes -el hijo del armador, de 32 años, y el patrón, de 42- habían lanzado al agua la lancha de emergencia y se mantenían a salvo, a la espera de que llegasen los equipos de rescate.

El siniestro tuvo lugar a las 7.45 horas a cinco millas de la costa de Gijón. La embarcación había salido a faenar con nasas -captura del marisco- en torno a las 6.30 horas de la mañana, desde el Puerto Deportivo de Gijón, donde tenía el amarre. El Cantábrico estaba en calma, con lo que se descarta un golpe de mar como causa de la avería. «Es un misterio lo que pasó luego, porque cuando salieron a faenar miraron el cuarto del motor y no había nada de agua. A la hora y media, se había hundido», explica Jorge Manuel Álvarez Medina, propietario del 'Segundo Salmón', quien tuvo conocimiento de la fatal noticia a los pocos minutos de producirse el naufragio.

«Se dieron cuenta de que algo raro pasaba porque al sacar la pesca del agua se percataron de que la lancha estaba más baja, más cerca de la mar; fue entonces cuando acudieron a la zona del motor y comprobaron que estaba lleno de agua, por encima de la mitad del motor», relata el armador.

Bombas de agua

Los pescadores intentaron utilizar dos bombas de agua «para achicar, pero se dieron cuenta de que aquello no funcionaba, el agua seguía entrando a mucha velocidad», apunta Álvarez Medina.

Ante la imposibilidad de controlar la situación, los dos ocupantes de la lancha optaron por lanzar la voz de alarma a Capitanía Marítima. Pocos segundos después, echaron la balsa salvavidas a la mar y los dos se instalaron en ella. Remaron unos metros para alejarse de la embarcación que se hundía rápidamente y así evitar que la corriente les arrastrase al fondo del mar.

Desde la central de Capitanía Marítima se puso en marcha un dispositivo de emergencia para intentar llegar con la mayor celeridad posible al lugar de los hechos. Se movilizó a los prácticas del puerto de El Musel, al Helimer Cantábrico, al Salvamar Rigel, y al remolcador Alonso de Chávez. Además, se alertó por radio a un buque mercante, que en esos momentos transitaba por la zona, y a varias embarcaciones pesqueras que faenaban en las proximidades.

«Los primeros en llegar hasta los pescadores fueron los prácticos del puerto; en esos momentos, el barco todavía no estaba completamente hundido», explica Jorge Manuel Álvarez Medina, quien asegura, además, que «han tenido mucha suerte de no haber sufrido ningún daño físico, aunque psicológicamente una cosa así te deja tocado».

Los dos ocupantes de la lancha fueron trasladados ilesos a tierra a bordo del barco Salvamar Rigel. «Los efectivos recogieron varios enseres y aparejos que quedaron flotando en el agua y los llevaron a tierra», apuntaron fuentes de Capitanía Marítima. La embarcación de salvamento regresó dos veces durante la tarde de ayer para comprobar que no había restos de combustible en el punto del naufragio.

'Segundo Salmón' era la única lancha pesquera de Jorge Manuel Álvarez Medina y la que sustentaba económicamente a la familia. «El futuro es negro; ahora hay que buscarse la vida cómo sea con el trabajo», apunta el armador, quien adquirió la embarcación de segunda mano en el año 1998. La lancha fue construida en Villagarcía de Arosa (Pontevedra). Durante los últimos diez años tenía base en el Puerto Deportivo y cada día salía a la captura del marisco con el patrón del barco y el hijo del armador.

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