El alto cargo de Fomento aseguró que el proyecto de penetración del ferrocarril que heredaron los socialistas «acababa como decimos en mi tierra en un descampado». «No iba a ninguna parte», abundó. Por ese motivo, afirmó, gran parte del trabajo desarrollado a lo largo de esta legislatura ha consistido en subsanar «esa falta de definición del túnel». «Intentamos dar racionalidad al proceso de soterramiento», continuó en alusión a la prolongación de la galería subterránea hasta Cabueñes y la integración de los servicios de cercanías de Renfe en la futura explotación del tren suburbano.
Morlán opinó que esa falta de visión global inicial sobre el plan ferroviario gijonés es un lastre que afecta ahora a los ritmos de ejecución de piezas que son todas entre sí interdependientes.
En ese sentido, remarcó que la infraestructura subterránea construida durante los últimos cuatro años y medio, y de la que pronto Fomento asumirá su mantenimiento, entrará en servicio por lo menos hasta El Bibio cuando esté operativa la nueva estación intermodal y el acceso que conectará con ella en el pozo de extracción de la tuneladora.
El secretario de Estado volvió a mostrarse remiso a hablar de plazos relacionados con el metrotrén por la complejidad que entrañan las propias obras. «El Gobierno va todo lo rápido que puede», zanjó.
De lo que sí habló Morlán es sobre la tramitación de algunos proyectos. Sobre el de la estación de la plaza de Europa dijo que está previsto que se finalice el último trimestre de 2008 después de que se concluya «una campaña de campo complementaria». Respecto a la prolongación de las vías a Cabueñes, aseguró que costará 125 millones de euros que sufragará en su integridad el ministerio y que la redacción del proyecto constructivo estará listo el próximo agosto.
Por último, explicó que el proyecto de la arquitectura interior y acabados de cinco estaciones -todas menos la de Moreda- está previsto que se finalice el último trimestre de este año.





