
El edil popular criticó que la reunión que aprobó el plan especial de vías llega con año y medio de retraso. «En los seis años que han transcurrido desde su constitución no ha hecho nada y además nos toma por tontos y menores de edad», aseguró Crego, quien defendió el plan de soterramiento puesto en marcha cuando el PP estaba al frente del Gobierno. «Era claro y definido y fue aceptado por el Ayuntamiento y el Principado», recordó, para añadir que los cambios introducidos por el PSOE en 2004 se usaron para que los gijoneses no se percatasen de que no se había ejecutado el proyecto.
El edil lamentó asimismo las reticencias del secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, para hablar sobre los plazos de las actuaciones ferroviarias de Gijón. En ese sentido recordó que el anteproyecto con que Junquera ganó el concurso incluía un cronograma que fijaba el final de todas las obras vinculadas a la supresión de las vías, tanto en su parte urbanística como ferroviaria, en 2014. «Por lo menos podían aclarar si tampoco se cumplirá esa fecha», indicó.
Crego también expresó su temor de que la estación provisional anunciada en Sanz Crespo se convierta al final en «cuasi definitiva», como sucedió con anterioridad con las del Humedal y el apeadero de Monteana, y «se haga pronto tan añeja como las actuales». Asimismo, aseguró que con el diseño de estación intermodal se renuncia al soterramiento hasta Veriña.
Por su parte, Izquierda Unida sigue sin estar de acuerdo con el tamaño de las torres de la avenida de Juan Carlos I. El edil delegado de Vivienda y nuevo consejero de Gijón al Norte, cree que «aún hay juego para quitar alguna altura más, siendo conscientes de que hay poco margen de maniobra por las plusvalías».
Por lo demás, Santianes afirma que IU está satisfecha con la propuesta definitiva del plan de vías, sobre todo por la ganancia de equipamientos públicos como el edificio de cuatro plantas y 5.000 metros cuadrados que albergará servicios municipales junto al garaje Auto Salón. Sobre estas dotaciones opina que hay que empezar a definirlas cuanto antes entre los grupos municipales y asociaciones de vecinos.
Sanz Crespo
Respecto a la estación provisional en Sanz Crespo, juzga que es positiva para que el ferrocarril siga entrando en la ciudad durante el soterramiento. «La alternativa era recoger a la gente con autobuses, que sería un servicio gratuito, o ir moviendo las vías según se vaya perforando, que retrasaría todo mucho más», argumentó. Sobre las protestas de los vecinos del Polígono por la remodelación de la avenida de Portugal, que absorberá todo el tráfico de entrada por la autopista, opinó que todas las obras de esta magnitud «conllevan incomodidades» y que, al margen de la función que desempeñará en el proyecto ferroviario, «la remodelación era necesaria por su peligrosidad».
El presidente de la Federación de Vecinos de la zona urbana, Amador García, criticó ayer que en la versión definitiva del plan de vías «no hay grandes novedades, salvo la terminal provisional de trenes, porque la rebaja de las torres es irrelevante». «Efectivamente la casa se empezó por el tejado como afirma Morlán y el resultado es que cinco años después prosigue una gran indefinición en los plazos y en algunos proyectos», lamentó.
Respecto a la terminal de Sanz Crespo, señaló que «confirma una vez más que a los vecinos no se nos tiene en cuenta». «Atiende las necesidades de Renfe y Feve, lo que me parece perfecto, pero lo que no nos parece bien es que no se haya consultado a quienes viven más próximos a la futura instalación». García también opinó que la remodelación de la avenida de Portugal debería ser «transitoria» en sintonía con el servicio que va a dar al tráfico mientras esté inutilizada la actual entrada por Sanz Crespo.





