
José Piñeiro fue uno de los empresarios pioneros en el sector de la construcción en el gran impulso experimentado en la segunda mitad del siglo XX. Fundó dos empresas: Construcciones Piñeiro e Ipronsa. En ellas trabajó hasta su jubilación. También fue uno de los fundadores, en 1973, de la Asociación de Constructores y Promotores del Principado (Asprocom), que tiene su sede social en la calle Corrida.
Por su intensa actividad laboral y social, forjó grandes amistades entre la sociedad gijonesa y asturiana y se ganó el aprecio de las diferentes promotoras y del propio Ayuntamiento. Los que tuvieron la oportunidad de conocer a Piñeiro destacan «su calidad como persona». Pese a sus logros y triunfos, sus allegados subrayan que «siempre fue muy fiel a sus orígenes» y que «en todo momento demostró un gran respeto por sus trabajadores».
Su familia aún recuerda cómo «cuando la famosa 'huelgona' continuó pagando los salarios a sus obreros pese a haber estado muchos tiempo sin trabajar».
Tres hijos
Piñeiro deja a su segunda esposa, María del Mar Muñiz, y a tres hijos, José Miguel Piñeiro Arias -quien continúa al frente de las empresas fundadas por su padre-, Carlos -conocido cirujano plástico gijonés- y Mercedes -farmacéutica afincada en Madrid-.
Su familia y sus numerosos amigos se despedirán de él hoy a la una de la tarde en el tanatorio de Cabueñes. Acto seguido, sus restos serán incinerados.





