
En un comunicado, suscrito también por el Grupo de Recuperación y Estudio de Espacios Naturales (GREEN), los ecologistas critican el proyecto del Ministerio de Industria de almacenar en depósitos subterráneos los gases de dióxido de carbono emitidos por las centrales térmicas y causantes del efecto invernadero. La coordinadora incluye entre los posibles efectos de los sumideros de CO2 «la contaminación de depósitos de agua dulce, restringir los usos agrícolas de los suelos, contaminar las capas acuíferas y superficiales, además de actuar contra el clima».
Los ecologistas afirman que las técnicas de captura y posterior almacenamiento de CO2 no «llevan a una reducción real de emisiones ni a un cambio de modelo energético basado en combustibles fósiles». Además, se muestran críticos con la posibilidad de que uno de esos diez almacenes de CO2 pueda ubicarse en la plataforma continental costera asturiana. Este área forma parte de la amplia franja señalada por la Fundación para Estudios sobre la Energía -la entidad que ha elaborado el estudio para Industria-, que abarca la zona central y la costa de Llanes a Luarca.
La coordinadora hace referencia al «riesgo de que el CO2 se filtrara a las aguas, ocasionando un fenómeno de acidificación de las aguas». Además, destaca la proximidad de la costa al área de El Cachuco, la montaña submarina situada a unos 65 kilómetros del litoral, a la altura de Ribadesella, que se convertirá en la primera área submarina protegida de España.
«Intereses asturianos»
También el PP criticó ayer la inclusión de Asturias como uno de los diez posibles emplazamientos. El eurodiputado Salvador Garriga consideró que la política del Ministerio de Industria de «utilizar» la costa asturiana como un «sumidero de CO2» demuestra la consideración del Gobierno de Zapatero por la región.
Garriga señaló que mientras el Ejecutivo central lleva «inversiones industriales interesantes» como la planta de captación del CO2 a León, «en una decisión contraria a cualquier lógica industrial e histórica y que sólo se justifica por la procedencia de Zapatero», Industria propone convertir a Asturias en un «vertedero». «Mal debe ir la defensa de los intereses asturianos en Madrid cuando se piden industrias de captación y sólo obtenemos sumideros», valoró Garriga.
El eurodiputado añadió que el Gobierno asturiano, «por una ética elemental de solidaridad con las cuencas mineras, debería ligar su autorización a ese sumidero a la existencia de un apoyo decidido al desarrollo de proyectos de tecnología limpia del carbón en la región». «Por ahora -añadió- ya vemos que ese apoyo no existe, porque el único proyecto subvencionado por la UE se ha ido fuera de Asturias». Garriga precisó que la lucha contra el cambio climático debe ser «compatible» con el desarrollo de tecnologías limpias de combustión del carbón y afirmó que el PP defenderá ese compromiso si, tras las elecciones, llega al Gobierno.
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