
BALANCE
Aunque el plan se mantendrá activo hasta finales de febrero, el volumen de derivaciones no sufrirá grandes cambios. De hecho, Jove tiene previsto cerrar la próxima semana la unidad de 20 camas abierta expresamente para los ingresos procedentes del otro ala de la ciudad: los remitidos desde el servicio de Urgencias de Cabueñes. Así lo confirmó el gerente, José Luis San Miguel, quien aseguró que el plan de traslados «funcionó mejor que el año pasado», aunque reconoce que «hay cosas que mejorar».
Cierto es que la remisión de enfermos de Cabueñes a Jove fue en 2007 anecdótica. Era el primer año que el hospital público desplegaba un plan de este tipo y aunque preveía enviar hasta 140 enfermos, en la práctica fueron apenas 17 los pacientes trasladados al centro concertado de la ciudad. «Este año han ha habido 51 derivaciones, poco a poco se va mejorando», explicó San Miguel.
Con todo, los traslados a Jove no evitaron que Cabueñes se colapsara y volviera a echar mano de las camas supletorias y de las consiguientes habitaciones triples. En todo caso, los 51 traslados efectuados a lo largo del último mes y medio resultan escasos si se tiene en cuenta que Cabueñes recibió, en las primeras semanas de enero, en plena onda de epidemia de gripe, un 41% más de ingresos con respecto al mismo periodo de 2007.
Mejorar año a año
El gerente de Jove cree que el plan de derivaciones «mejorará con los años, hasta que se convierta en un hábito». Un hándicap para los médicos de Urgencias de Cabueñes (donde se decide qué pacientes se remiten a Jove) es que no todos los enfermos son suceptibles de quedar ingresados en el centro concertado. Jove puede acoger pacientes afectados por patologías cardíacas, respiratorias y aquellas que estén relacionadas con el área de Medicina Interna. Como novedad, este año también se incluyó neurología, especialidad que ya tiene presencia en Jove. Sin embargo, quedan fuera de este listado muchas enfermedades y usuarios, lo que limita, en parte, el éxito del denominado 'plan de invierno'. Junto a las personas que fueron remitidas de Cabueñes a Jove, otras 22 tuvieron que ser ingresadas en otro hospital de la red gijonesa. Se trata del de Cruz Roja, que excepcionalmente recibió durante enero y febrero 22 ingresos de su 'hermano mayor', Cabueñes.
La saturación fue una constante este invierno en el hospital público. Entre enero y febrero, Cabueñes tuvo que hacer frente a una 'avalancha' de enfermos, que obligaron al centro a instalar hasta 73 camas supletorias en sus plantas.
El hospital inició ya 2008 con problemas de capacidad. El 3 de enero, en plena epidemia de gripe, Cabueñes tenía más de veinte habitaciones triples. De hecho, el hospital llegó a barajar la posibilidad de hacer derivaciones al Hospital Central, algo que al final no fue necesario.
Los problemas de sobreaforo volvieron a Cabueñes hace apenas una semana. Ayer, había ocupación por encima de la capacidad máxima, pero no habitaciones triples. Mientras tanto, en Jove, había al menos 30 camas libres.
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