Los hechos fueron denunciados el 3 de febrero por cinco menores, quienes manifestaron haber sido víctimas de un robo en el barrio de Cimadevilla. Aseguraron que al principio el atracador fue muy amable con ellos. Entabló una conversación para ganarse su confianza y posteriormente, cerca del cerro de Santa Catalina, les amenazó con dos cuchillos, insinuando que tenía una pistola. El joven les quitó dinero, dos cadenas de plata y una cazadora. Una vez conseguidos todos los efectos que le interesaron y al ver que uno de estos chicos no le entregó nada de valor, le obligó a acompañarle para asegurar su huida, amenazando a los demás con herirle si avisaban a la Policía. Los menores denunciaron los hechos, pero los agentes no pudieron localizar a ninguno de los dos. Finalmente, se supo que el rehén había escapado y que se hallaba en su domicilio. La Policía no pudo encontrar al atracador porque los chicos no consiguieron reconocerlo en fotografías.
Colaboración ciudadana
El pasado lunes, uno los jóvenes intimidados identificó al autor de los hechos en la plaza de Europa. No sólo llamó a la Policía para que acudiera al lugar, sino que tuvo el coraje de seguir al delincuente por las inmediaciones, dando a los agentes su descripción e indicando dónde se encontraba en todo momento.
La Policía reconoció que gracias a la estrecha colaboración de la víctima consiguieron detener a J. J. H., que en el momento de su detención llevaba puesta la cazadora que había sustraído a uno de los jóvenes en el cerro de Santa Catalina.





