El proyecto consta de cuatro módulos formativos de albañilería, encofrador, electricidad y jardinería. El equipo de gobierno justificó la ubicación en el albergue municipal, en su ánimo de buscar un lugar «con el que los jóvenes se sintieran identificados», Por allí pasaron el pasado año medio millar de jóvenes para participar en diferentes actividades.
El albergue cerrará sus puertas en junio para dejar espacio a la escuela taller que comenzará un mes después. La duración será de dos años. Entre las modificaciones previstas en el albergue, se pretende habilitar casi toda la planta superior del edificio, con lo que se aumentará el número de plazas. También se redistribuirá el espacio y se solucionarán algunos problemas de humedades y en la fachada. El Ayuntamiento se compromete a respetar el entorno rural en el que está enclavado el edificio.
La propuesta de la escuela taller -en la que el equipo de gobierno lleva trabajando desde hace varios meses- ha sido presentada al Gobierno del Principado de Asturias, según informaron ayer fuentes municipales, que están convencidas del éxito de esta iniciativa para fomentar el empleo entre los jóvenes y la población femenina.





