
Así lo aseguró ayer en Gijón la viceconsejera de Centros, Familias, Infancia y Mayores, Teresa Ordiz, quien, acompañada de la directora de la Agencia Asturiana para la Discapacidad, Aida Bartolomé, visitó el Centro de Valoración gijonés, donde mantuvo un encuentro con la directora, Laura Irene Caveda. Esta última fue la que facilitó los datos y explicó que el centro gijonés no sólo atiende a los usuarios del Área Sanitaria V (que engloba, además de a Gijón, a Carreño y Villaviciosa), «sino que tenemos adscritas, también, las áreas I (Jarrio) y VIII (Langreo)». Por ese motivo, Gijón abrió en 2007 tantos expedientes como Oviedo, que se reparte otras áreas, y algo más que Avilés, villa en la que se encuentra el tercer centro de valoración de la región.
En total, resumió Ordiz, «en Asturias hubo más de 20.000 personas que solicitaron el año pasado certificado de minusvalía». La viceconsejera aclaró que este documento «no implica ninguna ventaja para la aplicación de la Ley de la Dependencia», por lo que, tras un ligero repunte inicial, «pronto las peticiones volvieron a las cifras habituales».
Plan de choque
Respecto a la aplicación de dicha norma en Asturias, en la que el propio Principado reconoció «un cuello de botella», que afectaba a cerca de 8.000 personas con gran dependencia, la viceconsejera adelantó que ese colapso «está desatascado» y que así lo anunciaría la propia consejera de Bienestar Social, Pilar Rodríguez, en un encuentro con los medios que tendrá lugar esta mañana.
Ordiz aseguró que las fases previas al 'plan de choque' que hoy explicará la consejera «han funcionado muy bien», tras la contratación de 36 personas, divididas en dos fases: primero se incorporó a 22 y, posteriormente, otros 14, destinadas, exclusivamente, a agilizar la tramitación de los expedientes de valoración.
La viceconsejera aseguró que su departamento está ultimando el programa informático «que permitirá una única puerta de entrada a Bienestar Social para todos los programas, ya sean los de mayores, infancia, prestaciones o subvenciones». Tal y como adelantó EL COMERCIO, la Consejería de Bienestar Social quiere informatizar todos sus servicios, de forma que las plazas disponibles, en cualquiera de sus áreas, puedan ser consultadas en tiempo real, en lugar de los retrasos de hasta un mes que se producen ahora, al estar diversificadas por áreas y departamentos.





