Sanjurjo explicó que esos 40 millones constituyen «el margen financiero de seguridad para imprevistos sobrevenidos» durante la ejecución de algunas unidades de las obras ferroviarias y urbanísticas. Esto es, los deslizamientos presupuestarios tan habituales últimamente en las grandes actuaciones públicas como la de El Musel.
La sociedad Gijón al Norte también resarcirá a las empresas ferroviarias Renfe y Feve por la cesión gratuita del suelo con cuyas plusvalías se financiará el 83% de esta operación. El plan de inversiones del proyecto que ayer inició su tramitación municipal prevé un gasto de 14 millones de euros para reposición de oficinas y usos terciarios ferroviarios. Así, el concejal de Urbanismo avanzó que el actual edificio que alberga los juzgados de Poniente, en la avenida de Juan Carlos I, será adquirido por Gijón al Norte. Y cuando se concentren todas las dependencias judiciales de la ciudad en el nuevo Palacio de Justicia que se construirá en el solar de la antigua Bohemia, este inmueble será adaptado y puesto a disposición de Feve para reubicar servicios y dependencias suyas.
Del mismo modo, la sociedad gestora del soterramiento ferroviario financiará la construcción de otro edificio de similares características para Renfe, de hasta 5.000 metros cuadrados, en el entorno de Sanz Crespo, al sur de la estación intermodal de Moreda.
Los importes a los que ascienden las inversiones previstas en el plan de vías las ha obtenido el equipo de Jerónimo Junquera del proyecto para la supresión de la barrera ferroviaria en Gijón, en su parte de infraestructuras y arquitectura, que actualmente está en fase de redacción. Dichas inversiones se estiman en dos apartados: inversiones previstas dentro del ámbito del plan especial e inversiones previstas en el área de influencia del ámbito del plan especial. Estas últimas se acometerán de acuerdo con la evolución de los recursos económicos generados por Gijón al Norte.
En el estudio económico del plan especial de vías también está recogida una cuantía de 12 millones de euros para la construcción de la estación provisional de trenes que ocupará todo el ancho de Sanz Crespo.
A ritmo acelerado
Según las previsiones del equipo de gobierno, la terminal que tomará durante un tiempo el relevo de la del Humedal se licitará, al igual que toda la obra civil de la estación intermodal de Moreda, antes de que concluya 2008. Sanjurjo quiso ayer más explícito en cuestión de plazos con esta infraestructura provisional y aseguró que estará en funcionamiento antes de que finalice 2009 «con toda seguridad». Se construirá a ritmo acelerado, porque sin esa pieza no pueden arrancar el resto de actuaciones ferroviarias y urbanísticas en la zona. Esa estación, pese a su vocación transitoria, dará el mismo servicio que una terminal definitiva, aunque no está previsto que hasta allí lleguen las futuras líneas de alta velocidad. Ese hito ferroviario se reserva para el futuro intercambiador de trenes y autobuses que se construirá en terrenos de Moreda, según indicó el edil.
Sobre la estación intermodal Sanjurjo explicó que dentro de las inversiones destinadas a infraestructuras ferroviarias -210 millones de euros- es el elemento que más ha superado las previsiones económicas del estudio informativo de diciembre de 2005. Justificó su encarecimiento por la configuración de un parque de uso público sobre su losa de 30.000 metros cuadrados, que obliga a un mayor refuerzo de su estructura y eleva los costes generales de ejecución. Sólo lo que son obras de arquitectura en el interior de la terminal y la construcción de la cubierta transitable, diseñada con montículos y cambios de nivel por Jerónimo Junquera, ascienden a casi 66 millones de euros. La urbanización de la losa y su conexión con Sanz Crespo serán otros 9,4 millones de euros.
Las obras ferroviarias dentro del ámbito del plan de vías incluirán los 500 metros de falso túnel que conectarán la terminal con la galería subterránea del metrotrén ya ejecutada frente al Museo del Ferrocarril. Ese tramo se construirá a cielo abierto mediante un sistema de trinchera con pantallas.
El concejal hizo hincapié en que la estación de Moreda permitirá en un futuro la integración de los diferentes sistemas de transporte «hasta ahora descoordinados» como son los autobuses urbanos e interurbanos, así como los trenes y vehículos privados, ya que, como recordó Sanjurjo, la infraestructura contará con un aparcamiento en una de sus plantas.
También pronosticó que cerca de 210.000 gijoneses podrán utilizar esa instalación como «un sistema de transporte urbano» cuando los cercanías de Renfe y Feve empiecen a utilizar el túnel del metrotrén. Unos trenes allí integrados que recordó que podrán llegar hasta el hospital de Cabueñes desde orígenes tan alejados como pueden ser Luarca, Navia o Pola de Laviana. En lo que se refiere al proyecto aprobado ayer de forma inicial por la junta de gobierno afirmó que supondrá una gran oportunidad para transformar un espacio central en la ciudad que ocupa algo más de 200.000 metros cuadrados, con una longitud próxima de tres kilómetros, y «resolver una cicatriz histórica en la configuración urbana de Gijón».
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