
LOS RESULTADOS
LOS RESULTADOS
Se trata de una cifra similar a las registradas en el resto de la fachada cantábrica. La tendencia en Cantabria y el País Vasco es análoga a la asturiana. Galicia, por su parte, supone un caso parte. Debido a la mayor longitud del litoral y a la apertura al Atlántico, las aguas de esa comunidad arrojan 250 muertes al año, seis veces más que en Asturias, pero si sólo se tiene en cuenta la provincia de Lugo, cuya situación y características se corresponden con el resto del Cantábrico, los resultados tienden a igualarse.
Peñas y Valdés
El aumento gradual de los varamientos ha caracterizado al Norte de España en los últimos 15 años, pero los expertos aún no saben con certeza si suceden con mayor frecuencia o si ese cambio se debe a que la mejora de los mecanismos de control en todas las comunidades autónomas permite contabilizar episodios que de otra manera habrían pasado inadvertidos. Por eso, los autores del estudio -el director de Cepesma, Luis Laria, y los investigadores Josep Alonso Farré y María Llarena- consideran que los datos incluidos en el informe servirán de base de comparación para conocer la evolución del problema en los próximos años.
Las observaciones de Cepesma, tras poner en consideración 215 varamientos, apuntan que el 90% de los casos afectan a los mamíferos (delfines, calderones y ballenas). Las tortugas y las focas se reparten la décima parte restante. Uno de cada ocho animales logra sobrevivir. Los alrededores del cabo Peñas -por su condición de rompiente de la costa- y las playas del concejo de Valdés -cuyo litoral es el más extenso del Occidente- son los lugares donde aparecen más especies. Suman la mitad de los hallazgos.





