Pero no todo está dicho a la hora de hablar del ictus. La música puede ser una terapia de recuperación. Escuchar música tras sufrir un ictus puede mejorar la recuperación, según un estudio dirigido por Teppo Särkämo, del Centro de Investigación del Cerebro y de la Universidad de Helsinki (Finlandia), cuyos resultados acaban de darse a conocer.
Los investigadores han encontrado que los pacientes recobran mejor su memoria verbal y su centro de atención, y tienen mejor humor que los que no escuchan nada o que escuchan libros en audio. Särkämo reclutó a 60 pacientes a los que dividió en tres grupos. Uno escuchaba música todos los días. El segundo oía libros en audio y en un tercero siguió el protocolo convencional. Todos recibieron, además, la rehabilitación habitual para el ictus. Tres meses después, la memoria verbal mejoró desde la primera semana en un 60% en los que oían música, un 18% en los que escuchaban libros en audio y en un 29% en los que no oían nada.
Pero investigaciones a un lado, el ictus, insisten los médicos, se puede prevenir. Los consejos son casi idénticos a los dados para el corazón: nada de tabaco, un consumo moderado de alcohol, controlar la tensión y la diabetes y algo de deporte. De mantener estos hábitos de salud, el ictus dejaría de ser una de las enfermedades más mortales que conocemos.





