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25.02.08 -

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MERCED a la colaboración de un amigo muy listo (sabe latín), el lexicógrafo Dascoíte ya tiene en su poder un par de frases que le servirán como leyendas incial y final de esa magna obra suya titulada 'Diccionario del disparate'. La primera es del poeta Horacio:

«Versa provisam rem non invita sequentur». (Espontáneamente surgirán las palabras, si se tiene ante los ojos la idea).

La segunda procede de la pluma de Cicerón:

«Frons, oculi, vultus persaepe mentiuntur; osatio vero saepissime». (La frente, los ojos, el rostro engañan muchas veces; pero la palabra, muchísimas).

Ya sólo le falta encontrar un editor dispuesto a publicar un diccionario que, entre tanto, no cesa de engrosar su ya grueso lomo con la incorporación de palabras y palabros. Como es el caso:

Aborígenes: dícese de los miembros de las tribus que poblaban ciertos países y que tuvieron la osadía de oponerse al avance de los colonizadores que traían la civilización. Los cuerpos de la mayoría contribuyeron a fertilizar los suelos, mientras que los supervivientes tienen un notable valor etnográfico.

Cupular: peculiar desviación sexual de quienes se sienten inclinados a tener contactos sexuales encima de las bóvedas con que se cubren los edificios.

Hipocondríaco: aquel multimillonario que dejó de comer huevas de esturión a raíz de ser descubierta la llamada gripe caviar y no ha vuelto a hacerlo desde entonces.

Ladrón: es perfectamente asumible la definición ofrecida por mi colega Ambrose Bierce en su 'Diccionario del diablo': «Nombre vulgar con el que se denomina al que tiene éxito en lograr la propiedad ajena». A la misma añadiría el siguiente matiz: «También recibe ese nombre el que coadyuva a que otros logren propiedades, obteniendo él a cambio pingües y leoninos intereses».

En una tertulia de chigre en la que se contaban historias de latrocinios, intervine de esta manera:

«En cierta ocasión me concedieron un crédito hipotecario sobre la vivienda».

Cuando un contertulio me mandó continuar, le dije que eso era todo.

Telepatía: aplícase a la programación televisiva que está pensada para mujeres.

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