
LAS CIFRAS
LAS CIFRAS
Tras la comisión de Hacienda celebrada en la mañana de ayer, Martínez Argüelles habló de una «economía municipal estable, saneada y preparada para abordar cualquier situación de futuro». Habló de un gasto autorizado, a 31 de diciembre de 2007, del 95,56%, esto es, de 229,4 millones del total de 240. Se refirió también el edil de Hacienda a la ejecución de los ingresos, que alcanzó el 94,94%, y la de los ingresos, por encima del 100%. Y todo ello, explicó el concejal, a pesar de ser año electoral, algo que podría haber supuesto una ralentización en la ejecución presupuestaria. Ralentización que no se dio, aseguró Martínez Argüelles.
Porque, según aseguró en rueda de prensa, la tesorería municipal tenía, a finales del pasado año, más de 41 millones de euros; el ahorro neto del Ayuntamiento gijonés fue de casi 19 millones y el ejercicio cerró con un superávit de 4,5 millones de euros. Además, explicó el edil, antes de que acabara el año el equipo de gobierno había comprometido un gasto de otros 200 millones de euros. Con todo, aseguró, la ejecución presupuestaria alcanzó una media del 90%.
Transferencias de capital
Nada que ver estas cifras con las que señaló el PP también después de la comisión de Hacienda. El concejal Pablo González habló de un descenso del 41% de las transferencias de capital de otras administraciones, un descenso producido, principalmente, por «los fondos mineros y el plan Urban». Eso se suplió, defiende el PP, «tirando más del bolsillo de los gijoneses, mientras que no llegó el dinero de otras administraciones, pero se respondió con el silencio, porque son administraciones amigas».
En cuanto a los gastos, González se centró en las inversiones, «el capítulo que menos se ejecutó, un 87%». Las áreas en las que se produjeron ejecuciones más bajas fueron «las relativas al empleo y a la promoción económica». Y dio algunas cifras: «El 67% de lo previsto en fomento de la contratación porque, por lo visto, el desempleo no es un problema en Gijón. En formación se gastó un 16% menos de lo previsto y en promoción económica, un 21% menos». Reconoció después Santiago Martínez Argüelles que en esas partidas ha habido «niveles bajos de ejecución», pero explicó que «no es un problema de oferta, sino de demanda de los ciudadanos. No es que no queramos gastar, es que tienen que pedirnos el dinero». Por eso, aseguró, se han puesto en marcha nuevas líneas de subvenciones para formación y contratación, «con nuevos perfiles», para intentar corregir esa diferencia entre la oferta y la demanda.





