
El funcionamiento es muy sencillo. Los inmigrantes (que para poder acceder deben señalar su Número de Identificación de Extranjero, para evitar duplicidades) eligen el partido al que les gustaría votar si tuvieran derecho a ello e indican en qué provincia (o circunscripción) residen. Sus votos quedan entonces computados a la espera de 'adopción'.
Los abstencionistas que quieran 'adoptar' un votante deberán introducir su NIF -igualmente, para evitar duplicidades- y la provincia en la que están censados. Automáticamente se les asignará de forma aleatoria uno de los votos emitidos por los inmigrantes de su provincia. El 9 de marzo, para hacer efectiva la 'adopción', el elector español debería introducir en las urnas la papeleta correspondiente al partido que eligió su votante 'adoptivo'. La página aclara, para evitar problemas legales, que el acuerdo «no es vinculante» y todo queda reducido a la buena voluntad de ambas partes.
Ayer el portal superaba ya los 340 votos de residentes extranjeros, de los que 280 tenían un elector 'adoptivo'. En Asturias sólo había dos sufragios, aún huérfanos.





