El Príncipe «ha sido un encanto y nos ha dado ánimos para seguir adelante con nuestra labor, porque era raro encontrar a hombres que se hayan hecho ellos solos, como Marino Gutiérrez», así se expresaba su viuda y presidenta de la Fundación Marino Gutiérrez, María del Sagrario Fernández, al término de la audiencia que esta institución tuvo ayer con don Felipe. Un encuentro que les hacía mucha ilusión y al que asistieron, también, los patronos de la Fundación, acompañados de sus parejas; el director de la Fundación, Rufino Roces y los presidentes del jurado de los premios Marino Gutiérrez, Juan Luis Iglesias Prada y Ramón Colao. Como recuerdo «y a la vez profundo agradecimiento, de esta entrañable recepción», como le dijeron al príncipe don Felipe, le entregaron una reproducción de la pieza en bronce, realizada por el escultor felguerino Iglesias Luelmo, que representa la figura de Pedro Duro, fundador de la empresa Duro Felguera.
También le llevaron a doña Letizia, «nuestra paisana a la que queremos y admiramos por muchos motivos», un pañuelo de seda, pintado a mano por la artesana de la comarca Susana Suárez, que representa alegorías del prerrománico de Santa Cristina de Lena, y a las Infantas Leonor y Sofía, unos dibujos realizados por los niños que visitan el Museo de la Siderurgia, plasmados también en dos camisetas para las pequeñas.