
Según consta en la autorización concedida en su día, el bajo de este edificio debería de ser abierto y porticado, salvo en la zona del portal. Según los informes municipales, el constructor del inmueble «lo está cerrando para la instalación en su interior de un generador eléctrico». Este cambio de usos «también está provocando las protestas» de los vecinos de los edificios colindantes.
El concejal de Urbanismo, Juan Javier Rodríguez, explicó que se ha tenido que dar la orden de la paralización parcial de las obras «porque lo que se está ejecutando difiere del proyecto objeto de la licencia». Además, recuerda que para la instalación de un supuesto generador eléctrico «es necesaria» la concesión de otra licencia municipal, además de los informes favorables del reglamento de actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas.
Un proyecto polémico
La construcción de este inmueble de la calle de Clarín estuvo desde su inicio involucrado en la polémica. El edificio 9 y 11 forma parte de la unidad de gestión urbanística 'Santa Bárbara', que en 2004 fue aprobado por silencio administrativo positivo.
Esta aprobación motivó a los grupos de la posición municipal, PP -al cual pertenece el actual concejal de Urbanismo- y URAS, a solicitar la apertura de un expediente sancionador a los técnicos municipales implicados.
Los dos partidos de la oposición, reclamaron al entonces alcalde, el socialista José Manuel Cuervo, la convocatoria de un Pleno municipal al entender que la actuación urbanística llevada a cabo podía contemplar la construcción de un edificio «suelo público». No obstante, el anterior regidor y actual portavoz socialista, no consideró «necesaria» la celebración de la citada sesión plenaria».





