Más de 19.000 fieles con carnét siguen al excéntrico predicador evangelista de San Antonio, que consideró el azote del huracán 'Katrina' en Nueva Orleáns como una muestra «del buen juicio de Dios», que castigaba así a esta Sodoma y Gomorra por un desfile gay que había mantenido en los días previos. Durante los últimos años, Hagee ha puesto toda su artillería a combatir la Iglesia católica, a la que califica de «oscuro sistema de sectas» y considera responsable directa del holocausto porque Hitler estudió en un colegio católico.
McCain, que el viernes celebraba la muestra de apoyo del telepredicador, tuvo que emitir un comunicado desligándose de las ideas de Hagee. «Él me apoya a mí -explicó-, pero eso no significa que yo apoye sus ideas, que obviamente no comparto». La nota iba más lejos: «Espero que católicos, protestantes y toda la gente de fe que comparta mi visión por el futuro de EE UU respondan al mensaje de defender la vida de los inocentes, los matrimonios tradicionales y la compasión por los más vulnerables de nuestra sociedad", expresó.
Su declaración de principios no fue suficiente para Bill Donohue, presidente de la Liga Católica, quien exige de McCain un desmentido claro y directo en el que se separe punto por punto de los ataques lanzados por Hagee.





