El segundo de los cinco días de huelga convocados por CCOO en la sanidad pública asturiana está teniendo una incidencia "prácticamente nula" en los servicios de atención primaria y especializada, según el Servicio de Salud del Principado (SESPA).
Según ha señalado la gerente del SESPA, Elena Arias, en atención primaria el seguimiento se situaba durante la mañana en el 0,11% del total de la plantilla, con tres personas en paro, mientras que en la atención especializada era algo mayor y se situaba en el 0,51%, con 7 profesionales secundando el paro. Con estos porcentajes de seguimiento de la huelga la incidencia en el servicio es "prácticamente inexistente", según Arias, que ha asegurado también que no se han registrado incidentes en la apertura de los centros de salud ni en los servicios hospitalarios.
Por su parte, desde CCOO se mantiene que, a pesar de las limitaciones que entrañan unos servicios mínimos superiores al 95%, la huelga se está notando en las consultas de atención primaria, donde hay menos usuarios de lo normal, y en los servicios de especializada. Además, ha asegurado que el paro se está dejando notar en el servicio de lavandería del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), en Oviedo.
Según ha señalado el secretario general de la Federación de Sanidad de CCOO, José Antonio Carnero, la administración ha fijado "los mayores servicios mínimos de la historia en Asturias", pese a lo que la huelga se está notando en muchos centros de primaria en los que no se están dando citas y se atienden sólo las urgencias, a los usuarios que se desplazan y a los que requieren de una atención continuada.
CCOO ha convocado esta huelga en solitario para pedir mejoras retributivas y de organización, un aumento de la plantilla sanitaria y la convocatoria de más plazas de Oferta de Empleo Público, el cumplimiento de los acuerdos de modernización y mostrar su rechazo a la privatización de servicios. Este sindicato mantiene que los motivos de la convocatoria hay que buscarlos en la "parálisis" que desde hace más de un año vive la administración asturiana, a la que acusa de dejar "durmiendo el sueño de los justos" los problemas que tiene la sanidad pública.