Fueron los vecinos del edificio los que alertaron al servio municipal de extinción de incendios por el denso humo que salía por las ventanas.
Hasta el lugar del siniestro se trasladaron ocho efectivos de bomberos, quienes consiguieron controlar el fuego y evitar que se propagase por otras estancias del piso. En el siniestro no se produjeron daños personales, si bien el salón quedó arrasado completamente por las llamas. Los inquilinos del resto de pisos del edificio afectado salieron a la calle por prevención ante el temor de que se propagase el incendio.





