
La edil retomó ayer, en rueda de prensa, el polémico y complejo asunto del palacete. Aquel que el Consistorio decidió expropiar en 1995 y por el que sólo pagó 3,1 millones de euros. El mismo que el Jurado Provincial de Expropiación Forzosa valoró en 11,2 millones en 1998, cantidad que el Tribunal Superior de Justicia de Asturias ratificó en 2002. Y el mismo inmueble por el que, tras un proceso judicial de 11 años, el Tribunal Supremo volvió a dar la razón a la antigua propietaria en noviembre de 2007 y obligó al Ayuntamiento a abonar dicha cantidad en tres meses.
El PP optó por no consignar la partida presupuestaria. El grupo inmobiliario Del Fueyo solicitó el 7 de marzo de 2007 una nueva retasación del complejo, que valora en 63 millones. Ayer, por tanto, se cumplió el año de la petición.
Subida del tipo
Obviando esta última parte, que anula todo el proceso judicial anterior, la socialista recordó ayer que ya han pasado tres meses desde que el Supremo notificó su sentencia y el equipo de gobierno «no ha hecho nada». «La ley dice que si pasado este plazo no se hace el pago, el expropiado puede solicitar la ejecución forzosa del pago, el embargo de bienes municipales no sujetos a servicio público o el incremento en dos puntos de los intereses». Hasta ahora se pagaron al 5% y podrían subir al 7%.
Vega insistió en que, a pesar del anunciado compromiso del PP de negociar con la propiedad para llegar a un acuerdo extrajudicial y de hacer «un pago a cuenta para evitar que sigan corriendo los intereses», el PP da ahora «la callada por respuesta». «Ha pasado un año y no se ha hecho nada. Ni se ha aceptado la retasación, ni se ha rechazado mediante hoja de aprecio, por lo que el Consistorio tendrá que acudir a los tribunales», vaticinó Vega.
Para reducir los efectos económicos de la expropiación, la edil aseguró que es «imprescindible» que el Ayuntamiento pague ahora «lo que pueda».
Por último, la socialista arremetió contra el que considera culpable de la situación, el alcalde y candidato del PP por Asturias al Congreso, Gabino de Lorenzo. «Éste es el 'modelo Oviedo' que quiere exportar al resto de Asturias, basado en los incumplimientos y las deudas», indicó.





