
Hace 15 años, Ana y Javier decidieron formar parte de este colectivo. Son parte de las 55 personas que llegaron en 1993, procedentes de la Cruz Roja. En aquel momento, la agrupación necesitaba un impulso. «Estaba en horas bajas. Eran 12 voluntarios y tan solo hacían 50 servicios al año». La clave de aquel momento fue que la nueva ola tenía experiencia. Según explican, «funcionó bien desde el principio porque éramos un grupo grande que ya estaba formado».
Desde ese año, el Ayuntamiento, del que depende Protección Civil, comenzó a dotar el servicio con más recursos. A los pocos meses ya contaban con una furgoneta propia. Ahora tienen siete coches, un microbús, tres remolques y tres bicis y cuentan con una partida presupuestaria específica.
Javier también lleva 15 años colaborando con la agrupación. Cuando vuelve la vista atrás, se da cuenta de que en este tiempo no sólo ha cambiado la cantidad de recursos. «Lo más importante es que nos hemos ganado un prestigio. Ya no nos ven tan extraños como antes, aunque a veces todavía nos confunden y se creen que somos policías», comenta sonriente.
Los cien miembros que integran la Agrupación Municipal de Voluntarios de Protección Civil de Gijón realizaron durante el pasado año un total de 3.505 servicios, en los que han invirtieron 94.817 horas. El colectivo está dividido en tres ámbitos de actuación. Por un lado está el grupo de apoyo a festejos y actividades deportivas, por otro el de servicios generales y especiales y por último el de apoyo en emergencia y medio ambiente.
Además, el colectivo realiza una importante labor educativa y de prevención. Ana destaca que la formación no sólo la ofrecen, sino que también la reciben. «Hacemos muchos cursos de reciclaje en el Centro de Seguridad Marítima Integral Jovellanos (Cesemi), en Veranes», subraya. Estas instalaciones han sido el escenario de espectaculares simulacros, como el que realizaron hace 12 años. Según explica, fue un rescate de tres personas. «Era la primera vez que un helicóptero levantaba cuatro cuerpos a la vez. No se volvió a realizar hasta el verano pasado», añade.
Pero, la agrupación ha sido pionera en muchas otras iniciativas que la han convertido en un referente nacional. Este es el caso de la Sección Verde, que fue creada en 1994. Según explica Miriam, se trata de realizar servicios de reconocimiento de las zonas rurales y urbanas, atendiendo a los lugareños, cuidando la flora y fauna, informando a turistas, acompañando excursiones colectivas de personas mayores o escolares, o impartiendo cursillos. Educación ambiental por toda Asturias. «Es uno de los servicios que más nos gusta realizar. Fue el primero de España», señala orgullosa.
Anécdotas musicales
En todos estos años, los voluntarios han vivido miles de anécdotas. Entre los cientos de servicios que han realizado hay uno que Faustino no olvidará jamás. «Hubo una vez que llegué a pasar incluso miedo. Se había suspendido el concierto de Metallica y entre sus fans había muchos radicales», recuerda. Sus funciones son tan diversas, que incluso a veces ellos mismos se sorprenden. «Cuando el concierto de los Backstreet Boys, una niña se escapó de su casa en Santander para venir a Gijón. A las pocas horas sus padres estaban a las puertas del concierto pidiéndonos ayuda para buscarla», relata Faustino.
Aunque dependen del Ayuntamiento, Protección Civil también presta servicio a todo tipo de colectivos que lo soliciten. Dependiendo de la naturaleza del acto, acuden con un tipo de uniforme diferente: de emergencias, urbano, medio ambiente o gala. Los voluntarios vestirán este último la próxima Semana Santa, cuando acompañen a los pasos durante las procesiones. Y seguro que este año lo sacan de armario muchas más veces, ya que están previstos distintos actos en primavera para celebrar su 25 aniversario.





